Recuperar suelo empobrecido

Problemáticas de los suelos: empobrecimiento y contaminación.

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16/02/2018

Que la agricultura sea uno de los principales motores económicos españoles, obviamente, no pasa desapercibido para la contaminación o empobrecimiento de nuestros suelos. La fertilización ha ocasionado un cambio en la forma de trabajar la tierra, con unas grandes ventajas en cuanto a producción, pero también, en cuanto a la contaminación, y teniendo en cuenta que hablamos de un recurso natural no renovable, frágil y de regeneración muy lenta, las necesidades de prevención son prioritarias. Si queremos ser estrictos con el término, “la contaminación del suelo consiste en una degradación química que provoca la pérdida parcial o total de su productividad como consecuencia de la acumulación de sustancias tóxicas por encima de su poder de amortiguación con la consecuente modificación de sus propiedades”, por lo que un suelo pobre en nutrientes, no es estrictamente un suelo contaminado.

Si consideramos que hablamos de un recurso no renovable, las técnicas de recuperación toman más valor aún y se le debe dar el lugar que nunca ha tenido, ya que tradicionalmente no se ha considerado la contaminación del suelo como un problema ambiental severo. Actividades como la minera, agrícola, ganadera o la industrial han ocasionado problemas a día de hoy en muchos casos irreversibles a causa de una laxa legislación en materia medioambiental.

Una sobreactuación en suelos agrícolas ha sido de las principales causas de la contaminación actual.

Cuando catalogamos un suelo como “maduro” estamos considerando que se encuentra en situación de equilibrio con su entorno biológico, y será, cuando por el cambio de sus propiedades físico-químicas rompemos ese equilibrio, hablamos de la degradación del suelo. Esta ruptura puede ocasionar cambios importantes en su porosidad, compactación, facilidad de albergar microorganismos o su capacidad de retener agua, todos éstos, conducentes a una mayor necesidad hídrica, de fitosanitarios y una reducción en su producción. Es por esto, que la recuperación o subsanación debe enfocarse desde el binomio suelo-planta.

Un suelo de poca calidad, tendrá un contenido reducido en materia orgánica, con escasez de nutrientes y por tanto poco apto para el cultivo. Si los pocos nutrientes que pueda tener, los absorbe la planta y por tanto, los retira del medio, acabamos con un suelo de peor calidad aún, que es lo que ha pasado en la mayoría de suelos agrícolas de nuestro país, que una sobreproducción ha ocasionado la obtención de suelos muy pobres y cada vez menos productivos.

¿Cómo recuperar el suelo?

Es, llegados a este punto y sabiendo que el problema radica en su poco contenido orgánico, donde obtendremos la solución. La incorporación de materia, denominada enmienda orgánica, consiste en incorporar residuos de origen tanto animal como vegetal, que van a favorecer una serie de reacciones químicas entre los nutrientes de la enmienda con los encontrados en el suelo que producirán la descomposición de los nutrientes gracias a la microfauna (estrictamente necesaria en el proceso) y facilitando su futura disponibilidad. La velocidad a la que se descompone la materia orgánica en el suelo, va a depender directamente de su composición ya que en ésta, pueden diferenciarse cinco fracciones distintas; dos de ellas con material poco descompuesto (detritus) y tres con mayor capacidad de incorporación (humos), (Wallace 1994). Las enmiendas orgánicas se pueden llevar a cabo mediante la incorporación al terreno de residuos de cosechas anteriores, compostaje, estiercol, correctores… siendo los beneficios de estas enmiendas a grandes rasgos:

  • Incorporarán al suelo minerales de lenta degradación que acabará aprovechando el cultivo, como N, P o S entre otros.
  • Al aumentar las reacciones químicas, entre otros, se acabarán formando estructuras que impiden la pérdida de suelo.
  • Estas reacciones químicas, proporcionarán energía que usarán los microorganismos presentes en el medio.
  • Favorece tareas agrícolas.
  • Aumenta potencialmente su capacidad de retener partículas.

Aunque la solución parece fácil, no nos podemos limitar a incorporar materia orgánica al terreno y listo, pues para su correcta descomposición hay unos factores que pueden incluso limitar el proceso, como la climatología, pH del suelo, cantidad de materia aplicada, microorganismos existentes en el suelo, calidad de la materia a aplicar…

Compostaje orgánico

Compostaje orgánico para mejorar los atributos del suelo.

Para que un sistema agrícola sea sostenible, su suelo, debe ser rico en materia orgánica, evitando su erosión y pérdida. La reposición de las características de éste, puede ser “relativamente” fácil con las incorporaciones que hemos comentado, mientras que la descontaminación de suelos por presencia de sustancias tóxicas, es un proceso mucho más laborioso, costoso y a veces, imposible de realizar in situ.

Es precisamente por la complicación de corregir estos problemas, que la prevención, buenas prácticas agrícolas y concienciación activa deben ser la manera de actuar ante una agricultura cada vez más intensiva y exigente.

La contaminación nunca debería ser el precio de la prosperidad.-Al Gore.

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Categorizado en: Medio Ambiente

6 Comentarios

  1. Teresa dice:

    Excelente!!! En mi humilde opinión, hay que considerar la concientizacion por los más pequeños de la casa, ya que ellos son el futuro del planeta… Aunque suene trillado. Si padres con la conciencia como suya y de todos los que han comentado, le enseñamos a pequeños la importancia de respetar a la naturaleza. Entonces el trabajo está va por buen camino!
    Saludos desde Venezuela.

    1+
    • Francisco Aliaga Gallegos Francisco Aliaga Gallegos dice:

      Así es Teresa, la concienciación debe empezar en los más pequeños que serán el futuro. Aún seguimos mirando de lado problemas ambientales pese a ver las graves consecuencias que está teniendo el cambio climático.
      Pensemos que esta situación está mejorando y que la concienciación de nuestros pequeños es mejor que la que tuvimos nosotros.
      Agradezco que nos haya leído y sus aportaciones.
      Saludos.

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  2. Astrid Coromoto Vivas Ramirez dice:

    Enhorabuena por el artículo, es una pena que a estas alturas de lo que llevamos ya del nuevo siglo, estemos leyendo artículos sobre concientización del uso suelo y como recuperarlo, con estrategias, como el uso de enmiendas orgánicas,  estimulación de la actividad microbiana del mismo suelo, de la importancia del mal uso que le dimos y la sobreexplotacion al suelo.

    Escribo esto, porque durante mis años de investigacion como doctoranda en Ciencias Agrarias y como postdoctoral en el CSIC nos veian como predicadores de una catástrofe pesimista o apocalíptica que no llegaría hace 20 años, y ahora que justo termino un Curso Practico Sistema de Gestión Medio Ambiental y entro en el Foro de noticias me encuentro este artículo, como muchos más.

    En realidad es un gran paso que ya entre en la conciencia colectiva, solo que no sea tarde empezar a tomar medidas, y sobretodo a niveles institucionales, el fomento de ayudas no sólo económicas, sino formativas, tomar conciencia de aprender a amar y respetar nuestros suelos.

    Gracias por tu aportación  porque así abrimos un poco el camino.

    Astrid Coromoto Vivas Ramirez

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    • Francisco Aliaga Gallegos Francisco Aliaga Gallegos dice:

      Me alegra que le haya gustado el artículo. Entre todos, debemos concienciar a la sociedad de los peligros acarreados de un mal uso de nuestros suelos.
      Es casi una obligación para los que nos dedicamos a la divulgación, poner de manifiesto que hay acciones que mejorar y cómo llevarlas a cabo. Espero que siga leyéndonos y dando sus impresiones.

      Saludos.

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  3. Francisco dice:

    Muy de acuerdo con el articulo, algún día, las políticas de gestión de los recursos del medio podrán ser mas coherentes con este, muchas gracias

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    • Francisco Aliaga Gallegos Francisco Aliaga Gallegos dice:

      Me alegra que le haya gustado el artículo y le invito a que siga leyéndonos. Como bien indica, necesitamos una política sobre gestión de recursos severa, transparente y eficaz. Hemos pasado de la teoría con respecto a fitosanitarios de “cuanto más, más eficaz” a otras más restrictivas, que intentan paliar los malos resultados de la primera. Nuestros suelos están áltamente contaminados y es una tarea muy difícil la de su recuperación, por ello, nuevos sistemas agrícolas como el ecológico, intentan volver a los orígenes, pero insisto, que la recuperación es muy complicada.

      Saludos.

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