ISO 50001 INESEM

Cómo cumplir con el RD 56/2016 mediante la implantación de un Sistema de Gestión ISO 50001 o 14001

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26/09/2016

A partir de la aprobación del Real Decreto 56/2016 es obligatorio para las empresas o grupos de empresas, que no sean PYMES, estar en posesión de una auditoría energética; la cual debe ser renovada cada cuatro años. En este artículo vamos a estudiar la convergencia entre el Real Decreto 56/2016, la ISO 50001 y la ISO 14001, de tal manera que la implantación de algún Sistema de Gestión pueda ser aprovechado para el cumplimiento del Real Decreto 56/2016.

Esta auditoría energética obligatoria puede ser desarrollada de forma independiente para dar cumplimiento a la obligación y evitar las sanciones o aprovechar la sinergia para enmarcarla dentro de la implantación de un Sistema de Gestión Energética definido en la norma UNE-EN-ISO 50001 y/o también en un Sistema de Gestión Medioambiental por ejemplo por medio de la norma UNE-EN 14001 o EMAS.

En este sentido el RD 56/2016 establece que a efectos de justificar el cumplimiento de la obligación de realizar auditorías energéticas, las empresas obligadas podrán aplicar un Sistema de Gestión Energética o Ambiental, certificado por un organismo independiente con arreglo a las normas ISO, siempre que el sistema de gestión de que se trate incluya una auditoría energética realizada conforme a las directrices mínimas que se indican en el apartado 3.

Empresas con un Sistema de Gestión Energético ISO 50001

Las empresas que tengan implantada la ISO 50001 lo tienen fácil de cumplir ya que la norma ISO en su apartado 4.4.3. especifica la realización de una revisión energética o auditoría tal y como se expone a continuación:

“La organización debe desarrollar, registrar y mantener una revisión energética. La metodología y el criterio utilizados para desarrollar la revisión energética deben estar documentados. Para desarrollar la revisión energética, la organización debe:

a) Analizar el uso y el consumo de la energía basándose en mediciones y otro tipo de datos, es decir:

  •  Identificar las fuentes de energía actuales;
  •  Evaluar el uso y consumo pasados y presentes de la energía;

b) Basándose en el análisis del uso y el consumo de la energía, identificar las áreas de uso significativo de la energía, es decir:

  • Identificar las instalaciones, equipamiento, sistemas, procesos y personal que trabaja para, o en nombre de, la organización que afecten significativamente al uso y al consumo de la energía;
  • Identificar otras variables pertinentes que afectan a los usos significativos de la energía;
  • Determinar el desempeño energético actual de las instalaciones, equipamiento, sistemas y procesos relacionados con el uso significativo de la energía;
  • Estimar el uso y consumo futuros de energía;

c) Identificar, priorizar y registrar oportunidades para mejorar el desempeño energético.

NOTA Las oportunidades pueden tener relación con fuentes potenciales de energía, la utilización de energía renovable u otras fuentes de energía alternativas tales como la energía desperdiciada.

La revisión energética debe ser actualizada a intervalos definidos, así como en respuesta a cambios mayores en las instalaciones, equipamiento, sistemas o procesos.”

Empresas con un Sistema de Gestión Medioambiental

No lo tienen tan sencillo, aunque si camino recorrido, las empresas que tengan implantado un Sistema de Gestión Medioambiental como la ISO 14001 o EMAS ya que deben de dar un paso más y realizar una revisión energética de acuerdo a los requisitos del RD 56/2016.

Matizamos que si tienen camino recorrido ya que la implantación de un Sistema de Gestión Ambiental conlleva tener disponible mucha documentación e información técnica que es también necesaria y que facilita el trabajo en el proceso de realización de una auditoría energética; al igual que también lo facilita el tener implantado un Sistema de Gestión de la Calidad (ISO 9001).

Diferencia entre una auditoría energética según RD 56/2016 y un Sistema de Gestión Energética.

Un Sistema de Gestión de la Energía es un conjunto de elementos relacionados entre sí o en interacción pertenecientes a un plan que establece un objetivo de eficiencia energética y una estrategia para alcanzarlo, el cual debe tener por parte de la dirección el compromiso de mejora continua del comportamiento energético.

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Uno de los pilares sobre el que se debe basar un Sistema de Gestión Energética es la auditoría energética ya que esta es un estudio realizado en un periodo concreto de actividad con el objetivo de conocer la forma en que una organización consume la energía (perfil de consumos, indicadores y desarrollo energético), es decir ¿cuánta energía y cómo se consume? y cuáles son sus oportunidades de ahorro o medidas de ahorro energético viables tanto técnica como económicamente, bien por medio de la optimización de la energía consumida o del coste de esta.

Hay otra diferencia muy importante en cuanto al tiempo de realización necesario para llevar a cabo una u otra opción. En el caso de una auditoría energética se puede realizar, dependiendo de la organización y de la profundidad de la auditoría, en unas semanas. Mientras que el tiempo necesario para la implantación de un Sistema de Gestión es siempre mayor pudiendo abarcar varios meses.

Por otro lado las partes involucradas en las mismas son distintas en cada caso. En una auditoría energética las partes implicadas van a ser el equipo auditor y la organización auditada que deberá facilitar el acceso a instalaciones, a datos e información. Por el contrario en el caso de implantación de un sistema de gestión de la energía las partes implicadas incluye además de las anteriores a la empresa consultora (que puede o no ser la misma que la del equipo auditor) y a la entidad de certificación que realizará la auditoría para la obtención del certificado.

Además la implicación de la organización en la puesta en marcha e implantación de un sistema de gestión de la energía es considerablemente mayor, ya que implica no solamente realizar la auditoría energética sino adaptar el sistema de gestión a la empresa para que este sea una herramienta para seguir mejorando continuamente en el aspecto energético.

Auditoría o Sistema de Gestión. ¿Qué opción es más recomendable?

No podemos dar una respuesta sencilla a esta pregunta, ya que la conveniencia de una u otra opción depende de las circunstancias y características de cada organización. No obstante esta decisión puede basarse en los siguientes puntos:

  • Los costes y dificultad bajan enormemente si la empresa tiene algún sistema de gestión con normas ISO.
  • Las organizaciones implantadas en muchas localizaciones pueden utilizar el sistema de gestión energética para facilitar el control y seguimiento del conjunto de emplazamientos y por tanto pactando precios al conjunto y no por oficinas.
  • Las empresas que estén sometidas a cambios muy frecuentes en su producción en cuanto a cantidad, tipo de productos, etc. pueden utilizar el sistema de gestión para realizar un seguimiento de la evolución de estos cambios.

Otra característica a considerar, y ya introducida en uno de los puntos anteriores, es el coste económico de una auditoría frente al coste más elevado de la implantación de un Sistema de Gestión Energética. Este coste económico dependerá del tamaño de la empresa, actividad y procesos que tienen y si dispone o no de antecedentes bien de auditorías energéticas o de otros sistemas de gestión (ISO 14001, ISO 9001, etc.).

Se haga el cumplimiento de forma directa mediante auditoría según se especifica en el RD 56/2016 o de forma indirecta con algún Sistema de Gestión Energético o Ambiental, las empresas obligadas deben remitir al órgano de la comunidad autónoma competente en materia de eficiencia energética donde se encuentre las instalaciones que han sido objeto de la auditoría energética, una comunicación, para lo que se podrá adoptar el modelo del anexo I del Real Decreto, en un plazo máximo de tres meses desde que la citada auditoría fue realizada.

Tarde o temprano será una necesidad de mercado, al igual que ha ocurrido con las normas de calidad ISO 9001 y medioambiental 14001 cualquier empresa que quiera ser competitiva, ya no solo energética o ambientalmente, sino que quiera tener una posición ventajosa frente a sus competidores deberá tener implantados de forma voluntaria un Sistemas de Gestión Energética como el ISO 50001: ¿por qué no aprovechar la obligatoriedad normativa para ello y adelantarse competitivamente?.

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Categorizado en: Energía

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