el frasco de la calma de maría montessori

El Frasco de la Calma de María Montessori

28/01/2016
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Enfados, pataletas, llantos… comportamientos y actitudes inadecuadas a las que a menudo nos enfrentamos en presencia de los niños/as. Padres que pierden la paciencia y se desesperan ante las escenas a las que algunas veces se ven sometidos por los más pequeños cuando no consiguen sus propósitos. ¿Te sientes identificado con esta situación?

En este post quiero mostraros una posible solución a este tipo de problemas, una solución diseñada bajo un enfoque que fue planteado a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por María Montessori, a través del desarrollo de un método pedagógico integral con el que consiguió aportar una nueva visión del proceso educativo.

Un método duramente criticado y fuertemente apoyado y defendido por otros en sus inicios y que en la actualidad está despertando todo tipo de intereses y opiniones debido a su relación con la neurociencia y su efectividad en su aplicación en el ámbito educativo y el desarrollo infantil.

Los principios del método Montessori

El Método Montessori apoya sus principios fundamentales en la disposición de un ambiente adecuado que fomente el desarrollo del niño y suscite su interés por el aprendizaje y el respeto a los demás. Vuelca todo el énfasis en las actividades puestas en marcha y dirigidas por el niño que serán supervisadas en todo momento por el profesor encargándose de adaptar su entorno de aprendizaje a su nivel de desarrollo. Un método que persigue un objetivo claramente definido, obtener el mayor potencial de cada niño en un ambiente adecuado a sus necesidades y desarrollo. El desarrollo integral es una de sus premisas fundamentales, con el objetivo de que el niño desarrolle todas sus capacidades (intelectuales, físicas, etc.)

El Método Montessori supuso un cambio en la escuela tradicional, basada hasta entonces en la mera transmisión de conocimientos por parte del profesor y en la que el alumno actuaba como un receptor pasivo, para pasar a implantar un sistema educativo en el que el niño adquirió todo el protagonismo convirtiéndose en partícipe activo de su aprendizaje bajo la guía y supervisión del profesor.

Si desde los primeros años de su desarrollo, ayudas y guías al niño para que actúe por sí solo con libertad, conseguirás que cuando crezca y se convierta en adulto haya aprendido a tomar sus propias decisiones y sea capaz de afrontar con responsabilidad cualquier problema que pueda encontrar.

¿Qué es el frasco de la calma? ¿Para qué sirve?

Una de las brillantes ideas de María Montessori para evitar situaciones de llantos o rabietas en los niños en edades comprendidas entre los 2-5 años, es lo que hoy conocemos como “El Frasco de la Calma”. Una idea pensada para captar la atención del niño y conseguir que canalice sus emociones, se calme y supere una situación que le genera cierto grado de ansiedad.

Te invito a detenerte un momento y pensar en lo que sueles hacer cuando te encuentras bajo una situación de estrés. Seguramente intentes recurrir a diversas técnicas que como la meditación o el yoga, te ayudarán a calmarte y te permitirán controlar la situación, pues bien, si conseguimos que el niño adopte la idea de El frasco de la Calma y la convierta en algo rutinario cada vez que experimente estrés, miedo o rabia, conseguiremos que se tranquilice ya que estaremos consiguiendo que asocie y vincule este momento con sensaciones agradables que le ayudarán a sentirse mejor. Intenta poner esta idea en práctica, te sorprenderás de sus resultados.

¿Quieres ver cómo pueden llegar a sentirse los niños ante una situación de ira o rabia y como utilizarán esta técnica para calmarse?

 

«El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad. Tenemos que tener claro, eso sí, que el desarrollo del potencial humano no está determinado por nosotros. Solo podemos servir al desarrollo del niño, pues éste se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo». Maria Montessori

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Categorizado en: Ciencias de la educación

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