lavado de manos en enfermeria

“Los cinco momentos para la higiene de las manos” 2ªparte

04/10/2013
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Como ya les comentaba en la primera parte de este interesante artículo, https://revistadigital.inesem.es/biosanitario/los-cinco-momentos-para-la-higiene-de-las-manos/,  los cinco momentos por lo que se encuentra formado el proceso de una correcta y adecuada técnica de lavado de manos, hacen referencia a la zona del paciente, área de asistencia y puntos críticos.

El primer concepto, la zona del paciente, comprende al entorno en el que el paciente y sus dispositivos destinados quedan contaminados por la microflora del paciente a través de contacto directo o propagación microbiana.

El área de asistencia, sin embargo hace referencia a todas aquellas superficies físicas fuera de la zona del paciente, además de otros pacientes y el entorno asistencial en general, caracterizada por múltiples microorganismos, incluyendo a los patógenos multirresistentes.

En cuanto a los puntos críticos integrados en la zona del paciente, es importante mencionar que se refieren a zonas del cuerpo o bien de los dispositivos médicos que requieren de una especial protección, sobre todo para pacientes bajos en defensas, que ante la mínima exposición de patógenos hemotransmisibles, quedarían infectados.

No obstante, además del lavado de manos, otro de los factores que agrava lo mencionado ya anteriormente, es el empleo de material de uso múltiple a la hora de realizar operaciones hospitalarias. Nada más y nada menos que un 40% de ellas se ejecutan con material de un solo uso; sin embargo, comunidades autónomas como el País Vasco y Cataluña ya le están poniendo solución.

La introducción en el entorno sanitario de preparados de base alcohólicas para manos, ya han conseguido superar las barreras clave de mejora de higiene manual: falta de tiempo e instalaciones, baja tolerabilidad relacionada con productos higiénicos de manos o colocación de lavabos poco accesibles y que además deberán ser empleados como el método de elección a la higiene sistemática de manos en la asistencia sanitaria. Los preparados de base alcohólicas para manos son soluciones con amplio espectro antimicrobiano, necesitan de menos tiempo para la descontaminación antimicrobiana, poseen mejor tolerabilidad a nivel cutáneo y disponen de un potencial de mayor accesibilidad en el punto de atención, es decir, la zona en la que se lleva a cabo la asistencia sanitaria.

Deberán estar colocados en dispensadores de pared a la entrada del centro sanitario, en recipientes que se introduzcan en carros con la medicación de los pacientes o bien en forma de embalses de tamaño bolsillo que a los profesionales sanitarios les resulte de fácil transporte.

 ¿A que nos conduce el apropiado lavado de manos?

Un adecuado lavado de manos nos conducirá a que el paciente, entre otros motivos, se sienta protegido a la hora de contactar manualmente con usted; además evitará la penetración indirecta a través del torrente sanguíneo de microorganismos patógenos que usted posea y protegerá tanto al entorno como a usted mismo frente a la exposición de microorganismos patógenos derivados de fluidos corporales.

A título informativo, anualmente cada 5 de Mayo son celebradas las jornadas mundiales de higiene de manos en centros sanitarios.

Si usted está interesado en conocer si forma parte de uno de los 570 centros que en España se ha comprometido de forma activa en una campaña de optimización de higiene de manos de la OMS, puede visitar: https://www.who.int/gpsc/5may/register/en/index.html

Es fácil, únicamente deberá cumplimentar algunos de los datos que se le solicitan.

Para terminar, veamos la teoría aplicada a un caso práctico de “extracción de sangre”.

“El paciente entra en el consultorio esperando a ser nombrado; mientras el enfermero identifica los tubos con los datos del paciente, éste se irá descubriendo el antebrazo.

Una vez todo el material preparado, el enfermero se encargará de colocar un torniquete alrededor del brazo, procediendo a continuación al primer lavado de manos.

Seguidamente se colocará los guantes no estériles, localizando la vena con ayuda de los dedos índice y anular; una vez localizada la vena, aplicará antiséptico en la zona de punción, extrayendo con ayuda de una jeringa la sangre.

Segundos después, el enfermero retirará el torniquete y desechará la aguja en el contenedor de residuos punzantes, invitando al paciente además a que se presione un par de minutos sin doblar el brazo.

Una vez retirado el material utilizado, el profesional sanitario se quitará los guantes y se lavará las manos, registrando para finalizar la actividad realizada en el historial clínico del paciente”.

Como ven, en esta situación, los cinco lavados de manos recomendados se reducen a 2 y es que el primer lavado resulta de la combinación del primero y el segundo mientras que el último es una combinación del tercero y cuarto; todo dependerá de la técnica y caso realizado.

¿Cuántas infecciones nosocomiales en el entorno hospitalario al año se producen por un incorrecto lavado de manos?

Usted puede evitarlas

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Categorizado en: Salud

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