Síndrome del fraude

¿Miedo al éxito? Quizá padeces el síndrome del impostor

14/10/2021
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El síndrome del impostor es algo que afecta a muchas personas a lo largo de su vida profesional, sin embargo, muchas de estas no lo saben. Son personas que, a pesar de tener una carrera profesional exitosa, logros académicos, elogios y grandes reconocimientos se sienten como impostores. Con esto quiero decir que piensan que todo lo que han logrado ha sido más bien debido a golpes de suerte o a otros factores externos a ellos, y no algo tan relacionado con sus aptitudes profesionales. Las personas que padecen este síndrome viven con el miedo constante a que llegue el momento en el que “alguien los descubra” y todo el mundo vea que no son más que un gran fraude.

Antes de saber cuáles son los síntomas del síndrome que cuestiona la confianza en uno mismo, es necesario conocer las razones por las que podrías tenerlo.

Principales causas del síndrome del impostor

  • Ser parte de un entorno familiar donde se valoran mucho los logros, pero a la vez son muy críticos ante el fracaso.
  • Estar frente a una nueva situación o nueva etapa en la vida que cuestiona la seguridad en uno mismo.
  • Tener trastorno de ansiedad puede ser una causa para debilitar la confianza y seguridad en uno mismo.
  • Diferencias salariales. Esta es una de las causas por las que este síndrome ataca más a mujeres que a hombres.

Ya que conoces las causas, ¿Cómo puedes saber si tienes el Síndrome del Impostor? Para eso debes de pensar en tus mayores logros. ¿Te sientes orgulloso de lo que has logrado? ¿o cada logro profesional va acompañado del miedo a que, un día, todos descubran que tienes suerte? El síndrome del impostor está muy relacionado con personas de alto rendimiento. Si te sientes como un fraude, lo más probable es que seas más capaz de lo que piensas.

¿Cuáles son los signos para reconocer el síndrome del impostor?

  1. No crees en ti mismo por lo que tienes miedo al fracaso. Te preocupa ser un fraude, tienes dudas sobre tu inteligencia, habilidades y capacidades. Crees que los demás tienen una imagen de ti demasiado buena, que no corresponde con cómo eres realmente y temes “ser descubierto”.
  2. Dudas sobre tus propias habilidades y crees que tus logros se deben a la suerte. Consideras que la mayoría de los éxitos que has alcanzado a lo largo de tu vida son debidos a la suerte o a algún error, y no a tu propia capacidad. Es muy común pensar que has llegado hasta aquí porque estabas en el lugar correcto y en el momento correcto, pero eso no es cierto, todo es resultado de tu esfuerzo y dedicación.
  3. No te crees merecedor de tus éxitos y desestimas la admiración de otros. Te incomoda o te sientes incapaz de aceptar elogios, reconocimientos y felicitaciones por hacer las cosas bien.
  4. Eres muy exigente contigo mismo. Eres muy perfeccionista y como consecuencia te fijas metas muy altas. Además, te presionas mucho para trabajar duro y estar “a la altura” para cubrir tus inseguridades. Esto incluso, puede derivar en insatisfacción laboral y puede que el problema se haga cada vez más grande.

Cómo evitar ponerte límites a ti mismo en tu carrera

A pesar de ser un problema bastante extendido, existen algunas pautas que podemos seguir para intentar evitar que estas falsas o exageradas creencias supongan un bloqueo constante en nuestra vida laboral (y personal).

  • Fíjate en las señales. Tenemos que pensar si tenemos la creencia de que lo que conseguimos se debe a factores externos, nos ponemos metas inalcanzables, si nos paraliza el miedo exagerado al fracaso o a que descubran que no sabemos lo que estamos haciendo o que somos un fraude… Si las respuestas son afirmativas, es probable que suframos síndrome del impostor.
  • ¿Qué relación tienes contigo mismo? Lo primero que debes preguntarte es si te consideras valioso, es muy importante quererse y apreciarse ya que difícilmente vamos a valorar nuestros logros si no nos valoramos a nosotros mismos.
  • Fija metas realistas. Las personas con este síndrome tienden a buscar la perfección absoluta. Cuando las expectativas son inalcanzables, el sentimiento de fracaso está asegurado. Preguntarnos qué podemos conseguir realmente y saber dejar ir lo que se escapa de nuestro control puede ayudarnos a sentirnos exitosos por nuestros logros.
  • No te compares y busca evidencias: Cada persona es diferente y afronta cada situación de una manera diferente. En las situaciones que sientas que no eres capaz, no mires como lo harían.
  • Decir sí a las oportunidades. Es muy común que rechaces proyectos o trabajos para los que estamos cualificados simplemente porque no te vez capaz de superarlos. No puedes dejar que esas emociones te paralicen y te lleven a estancarte.
  • Celebra tus propios logros: La próxima vez que sientas que hiciste algo bien, ¡celébralo! Si te sientes cómodo, comparte tu logro con tu equipo. Pero si te parece que ese es un paso demasiado grande en este momento, compártelo con alguien externo al trabajo, como un amigo o un miembro de tu familia.

También puedes crear una lista de las cualidades y habilidades que posees, consérvala junto con una serie de comentarios adicionales que hayas recibido de tu empresa a lo largo del tiempo, y consúltala cada vez que necesites un empujoncito.

Ponlo en práctica…

Es hora de poner en práctica estás medidas para conseguir que la duda constante acerca de tu valía y la sensación de no merecer lo positivo que conseguimos vayan desapareciendo poco a poco. Es beneficioso mantener una cierta humildad y ser consciente de hasta dónde podemos llegar, no debes dejar pasar oportunidades para las que, aunque a veces sea difícil verlo, estás perfectamente capacitado.

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