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Las dos caras del arbitraje

23/07/2013
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El arbitraje es un método de resolución de conflictos alternativo a la jurisdicción de la Administración de Justicia. Las partes acuden a él por propia voluntad, habiendo decidido que un árbitro tome una decisión acerca de su conflicto.

El arbitraje se ha visto como un medio alternativo que permite que la Administración de Justicia no intervenga en un determinado conflicto; es una vía más rápida que la habitual jurisdicción, caracterizada por su lentitud.

Cada vez se apuesta más por este tipo de resolución de conflictos. La principal muestra de ello es el desarrollo legislativo de este procedimiento en 2011: la Ley 11/2011, de 20 de mayo, reforma la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje y de regulación del arbitraje institucional en la Administración General del Estado.

Las ventajas de acudir al arbitraje son:

  • Rapidez y celeridad. Se trata de un procedimiento más ágil.
  • Los laudos se equiparán a las sentencias, tienen la misma fuerza vinculante.
  • Se presupone la imparcialidad e independencia de los árbitros.
  • Menor formalismo y mayor flexibilidad. Las partes tienen facultades para diseñar el procedimiento dependiendo de sus necesidades y objetivos, por ejemplo pueden elegir que el árbitro decida en Derecho o en equidad.
  • Se minimiza el enfrentamiento entre las partes, ya que estas mismas son las que deciden acudir al arbitraje. Además, al ser más rápido en el tiempo, no se extiende el conflicto.

Pero no todo son ventajas a la hora de acudir a un arbitraje, existen inconvenientes que también debemos conocer:

  • Carácter tasado de la impugnación. Los laudos no pueden ser objeto de recurso. Esto viene a decirnos que la los jueces y magistrados, con carácter general, no podrán revisar la revisión sobre el fondo de la disputa.
  • Límites de las facultades de los árbitros. En muchas ocasiones las funciones de los árbitros han de ir respaldadas por la jurisdicción tradicional.
  • Inexistencia de procesos con pluralidad de partes. No existe posibilidad de acumulación de acciones.

Con las ventajas e inconvenientes que hemos enunciado, cada cual puede formarse su propia opinión del arbitraje y de la confianza que pueda depositar o no en los árbitros. Mi opinión es que el arbitraje es un medio de resolución idóneo cuando existe un conflicto no demasiado complejo y del que queremos mantener la confidencialidad. Por supuesto, un punto fuerte a tener en cuenta respecto del arbitraje, es la mayor flexibilidad que nos aporta en relación a la resolución de conflictos internacionales.

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Categorizado en: Arbitraje y Mediación

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