Contaminantes biológicos

Técnicas de PRL. Higiene Industrial (IV). Contaminantes Biológicos

25/07/2013
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El último tipo de contaminantes que vamos a estudiar son los biológicos. Se entienden como contaminantes biológicos aquellos organismos con un determinado ciclo de vida, incluyendo los procesos de reproducción y crecimiento, que al penetrar en el organismo humano provocan en él un efecto negativo para su salud, distinto, en cada caso, según el agente causal.  También se consideran contaminantes biológicos a las partes, sustancias y secreciones procedentes de estos seres vivos.

La mayoría de los contaminante biológicos son microorganismos susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad. Con microorganismos nos referimos a cualquier entidad microbiana, celular o no, capaz de reproducirse o de transferir material genético. Estos agentes biológicos provocan enfermedades como tuberculosis, legionelosis, rabia, salmonelosis, SIDA, hepatitis o tétanos; además de alergias, etc.

Agentes biológicos más comunes

Desde el punto de vista de la estadística y la incidencia sobre la población de trabajadores, los agentes biológicos más representativos son:

Virus.

Son las formas de vida más simples, están constituidas únicamente por material genético: ADN (ácido desoxirribonucleico) o ARN (ácido ribonucleico) y una cápside o cubierta proteica. Son parásitos obligados, es decir, precisan de un huésped para poder reproducirse. La infección la llevan a cabo inyectando su material genético en las células del huésped. Una vez en su interior se sirven de la maquinaria biológica del huésped para producir copias de sí mismos hasta lograr su total recomposición, y en un número tal que rompe las membranas celulares, pasando así a infectar a nuevas células.

Bacterias.

Son organismos más complejos que los virus y, a diferencia de ellos, son capaces de vivir, en un medio adecuado, sin la necesidad de un huésped que colabore a completar su desarrollo. De todos modos un buen número de ellos son patógenos para el hombre.  Cabe destacar la capacidad de elaborar esporas que presentan algunas bacterias. Las esporas no son más que formas de vida resistentes a condiciones adversas. Pueden resistir, durante años incluso, altas temperaturas, sequedad, falta de nutrientes, etc., recuperando su estado normal y capacidad infectiva al entrar en contacto con un medio adecuado para su desarrollo.

Protozoos.

Son organismos unicelulares siendo algunos de ellos parásitos de los vertebrados. Su ciclo vital es complejo y necesitan, en algunos casos, de varios huéspedes para completar su desarrollo. La transmisión de un huésped a otro la realizan habitualmente insectos.

Hongos.

Son formas complejas de vida que presentan una estructura vegetativa denominada micelio, formada por hifas (estructuras filiformes por las que circula el citoplasma plurinucleado). Esta estructura vegetativa surge de la germinación de sus células reproductoras o esporas. Su hábitat natural es el suelo, pero algunos componentes de este grupo son parásitos tanto de hombres y animales como de vegetales.

Helmintos.

Son organismos pluricelulares con ciclos vitales complejos y con diversas fases en su desarrollo. Así, es frecuente que completen cada una de sus fases de desarrollo (huevo – larva – adulto) en diferentes huéspedes (animales / hombres), y que la transmisión de un huésped a otro sea realizada por diferentes vectores (agua / alimentos / insectos / roedores).

Artrópodos.

Son organismos pluricelulares con ciclos vitales complejos y con diversas fases en su desarrollo, (huevo – larva – adulto) fases que pueden ser completadas en diversos huéspedes siendo transmitidas de unos a otros por varios vectores. Algunas especies de artrópodos son endoparásitos, es decir, atraviesan la superficie del cuerpo. Otras especies no penetran en el organismo sino que viven temporalmente sobre él, pudiendo causar el efecto adverso para la salud al inocular en el huésped toxinas que producen diversas modificaciones patológicas.

En cuanto a las vías de penetración, son las mismas que las de los contaminantes químicos.

  • Por el aparato respiratorio, es decir por inhalación.
  • A través de la piel, o por vía dérmica.
  • Por vía digestiva o a través de la boca y tubo digestivo.
  • Por vía parenteral a través de heridas, cortes o pinchazos.

En próximos post, profundizaremos en el conocimiento de los contaminantes biológicos.

Consulta en el siguiente enlace la anterior publicación relacionada:

Técnicas de PRL. Higiene Industrial (III). La forma material de los productos químicos

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Categorizado en: PRL

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