ADME

Procesos ADME (II). Distribución, metabolización y eliminación

Número de visualizaciones
08/08/2013

Comentábamos en una entrada anterior (“Procesos ADME. Absorción de los contaminantes“) que cuando un tóxico entra en contacto con el organismo se producen una serie de procesos de interacción mutua de doble sentido. Es lo que se conoce como “Procesos ADME”: absorción, distribución, metabolización y eliminación.

En esa misma entrada vimos, de forma particularizada, el primero de los procesos ADME, el de absorción, repasando las distintas vías de entrada al organismo de los contaminantes químicos y biológicos. En el post de hoy describiremos brevemente el resto de los procesos.

Cuando el contaminante ha pasado por la primera etapa sigue por las siguientes:

Distribución

Una vez se ha producido la absorción del tóxico, la sangre lo distribuye por el organismo, sobre todo por aquellos tejidos con un flujo sanguíneo elevado (pulmones, riñones, cerebro, hígado, corazón, etc.). Además, llega a los tejidos con menor flujo sanguíneo, por ejemplo los músculos. Por último, se produce su llegada más lentamente pero de forma acumulativa a los huesos y el tejido adiposo.

La acumulación del tóxico hace que este sea capaz de prolongar sus efectos tras cesar la exposición al mismo, debido a la liberación progresiva del producto acumulado.

El tiempo de permanencia del tóxico en el organismo viene determinado por su vida media, que es el tiempo necesario para que la concentración del tóxico en el organismo se reduzca a la mitad. Esta capacidad de acumulación no es ilimitada, por eso otra de las clasificaciones de las sustancias químicas se realiza en base a esta capacidad, distinguiendo entre:

  • Acumulativos.
  • No acumulativos.
  • Parcialmente acumulativos.

Metabolización

La mayoría de los tóxicos, en su contacto con el organismo, sufren transformaciones a escala molecular. Se producen por las reacciones químicas al entrar en contacto con las enzimas del cuerpo, que dan lugar a la formación de los metabolitos que, por regla general, son más hidrosolubles, lo que facilita su posterior eliminación.

Después de esta transformación, los metabolitos resultantes se clasifican en:

  • Inactivos (el metabolito no es tóxico).
  • Toxicidad igual (la transformación no ha alterado la capacidad tóxica del metabolito).
  • Activación (el metabolito ejerce de forma activa la acción tóxica)

Eliminación

El último proceso suele ser la eliminación del tóxico y sus metabolitos por diversas vías:

  • Renal. Es la vía de eliminación principal, a través de la orina.
  • Respiratoria. Generalmente cuando el tóxico es volátil.
  • Digestiva. A través de las heces.
  • Secreción glandular. Mediante el sudor y la saliva. También puede eliminarse a través de la leche materna, cosa que hay que tener en cuenta en las trabajadoras en periodo de lactancia.
1+
Categorizado en: PRL

4 Comentarios

  1. Dámaris dice:

    Excelente información. Gracias

    0
  2. DIANA PATRICIA DIAZ ORTIZ dice:

    super bien explicado  gracias me sirvió de mucho !!!!!!!!!!!

    0
  3. KARLA dice:

    EXCELENTE,MUY INTERESANTE

    0
  1. 08/08/2013

    […] la segunda parte “Procesos ADME (II). Distribución, metabolización y eliminación” Esta entrada fue publicada en Prevención de Riesgos Laborales y etiquetada en Contaminantes […]

    0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto