Ahorrar en el aire acondicionado

¿Cómo ahorrar en el aire acondicionado?

Número de visualizaciones
17/06/2015

En los meses estivales en los que el calor aprieta y, sobre todo en zonas climáticas calurosas, uno de los sistemas que más abulta la factura energética es el sistema de climatización o aire acondicionado, pero no sólo en viviendas sino en cualquier sector. Es por ello que vamos a analizar qué está en nuestras manos para poder ahorrar en el aire acondicionado.

El dicho “es mejor prevenir que curar” se puede aplicar perfectamente a la climatización ya que es mejor no dejar que el sol caliente el edificio (enfriamiento pasivo) a invertir energía en contrarrestar este calor (enfriamiento activo). En este aspecto entran en juego los elementos de sombreamiento: instalar toldos, cerrar persianas y correr cortinas son sistemas eficaces para reducir el calentamiento de nuestra vivienda. Por otro lado los colores claros en techos y paredes exteriores reflejan la radiación solar y, por tanto, evitan el calentamiento de los espacios interiores.

El ahorro en el aire acondicionado no es en la actualidad suficiente,  desplazando la punta de demanda eléctrica del invierno al verano en muchas zonas de España. Si un equipo sólo es capaz de suministrar frío o, por el contrario, únicamente da servicio de calefacción, se dice que no es reversible. Cuando está diseñado para poder invertir el ciclo del refrigerante y suministrar frío o calor según convenga, se dice que es reversible.

Los equipos de Bomba de Calor son aparatos reversibles que pueden dar frío o calor según se requiera, siendo muy eficientes ya que tienen un rendimiento superior al 300%, es decir, si consumo por ejemplo, 1kWh pueden producir en calorías o frigorías el equivalente a más de 3kWh en función de cada equipo. En este sentido los equipos inverter son los más eficientes.

Los conocidos como “pingüinos”, de tipo transportable son menos eficientes que los equipos de pared tipo Split.

En ocasiones, basta con mantener la posición de ventilización para ahorrar en el aire acondicionado, donde solamente se remueva el aire tal y como hace un simple ventilador. En muchos casos esta ventilación es suficiente para mantener un aceptable confort: el movimiento de aire produce una sensación de descenso de la temperatura de entre 3 y 5 ºC y su consumo de electricidad es muy bajo.

En caso de que el aire acondicionado disponga de admisión de aire exterior es mucho más recomendable, ya que de esta manera intercambiará el aire de dentro de la casa con el de fuera, siempre que el del exterior esté más fresco; con ello conseguiremos ahorros importantes de energía; es lo que se conoce como freecoling. El aire acondicionado partido tipo Split, no tiene admisión de aire exterior.

Pero no te preocupes, en caso de no disponer de este tipo de aire acondicionado, el freecoling lo podemos hacer ventilando la casa cuando el aire exterior sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche).

La temperatura de confort en verano es de 25°C. No es saludable una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12° C.

Cuando encienda el aparato de aire acondicionado, no ajuste el termostato a una temperatura más baja de lo normal: esta acción no conlleva a que el equipo produzca más frío instantáneo por lo que no enfriará la casa más rápido, lo que pasará es que el equipo estará más tiempo funcionando hasta llegar a la temperatura consignada. Es por ello que el enfriamiento podría resultar excesivo y, por lo tanto, no podría ahorrar en el aire acondicionado.

Otro tema importante en cuanto a la instalación es que el equipo exterior del aire acondicionado esté expuesto lo menos posible al sol directo. En el caso de que las unidades condensadoras estén expuestas al sol (por ejemplo, las instaladas en un tejado), es conveniente cubrirlas con algún elemento de sombreamiento.

Otro posible problema de la instalación del aire acondicionado, es que no exista una buena circulación de aire, este aspecto es muy importante ya que los equipos trabajan con aerotermia, lo que quiere decir que el calor extraído de la estancia climatizada se bombea al exterior para cedérselo al ambiente, es por ello que si el equipo exterior está encerrado en un habitáculo con poca circulación de aire, este no podrá ceder adecuadamente el calor extraído por lo que el rendimiento del equipo bajará considerablemente. Cuando sucede esto se dice que el equipo está “ahogado”. En el caso de que el equipo funcione en modo calefacción ocurre lo mismo ya que en este caso lo que la bomba de calor hace es bombear el calor que contiene el aire exterior hacia el interior (puesto que como sabes, el frío no existe sino que se trata de una ausencia de calor).

El consumo fantasma del circuito de maniobra que tienen todas las máquinas de respuesta automática (equipos que se accionan directamente con el mando eléctrico) es inevitable a no ser que las desconectes, pero lo que ocurre es que eres tú quien asume dicha función (arrancas y paras según necesidades de sensación térmica). En el caso del aire acondicionado, este consumo no es ni mucho menos despreciable, por lo que si se trata de equipos que sólo se utilicen puntualmente o en periodos de invierno o de verano, no es mucho trabajo desconectarlos hasta que llegue el mismo, claro está que para ello es necesario instalar un interruptor que corte su suministro de corriente eléctrica.

Recuerda que prevenir el calor es mejor que curarlo y ventilar adecuadamente la vivienda es mejor que enfriarla mediante equipos eléctricos.

0
Categorizado en: Energía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto