arquitectura

Arquitectura para Ambientes Calurosos

Número de visualizaciones
01/06/2012

La llegada el verano, traerá como cada año a nuestro país, temperaturas que en determinados lugares y a determinadas horas superarán los 40 °C. La cuestión está en cómo compatibilizar esas elevadas temperaturas con la obligación diaria de asistir al trabajo y mantener un determinado nivel de productividad.

Cuando se trata de trabajos “a cubierto” o en interior y relativamente sedentarios como en oficinas y administración, puestos de caja en supermercados, docencia y similares, un buen sistema de ventilación y refrigeración en el centro de trabajo, unido a una política empresarial que permita adecuar la indumentaria del trabajador a los meses de calor suelen ser las medidas tradicionales para soportar las altas temperaturas de la época estival.

Pero el ingrediente principal para soportar mejor el calor en el interior de los edificios es el sentido común, como afirman Víctor Moreno (profesor de Universidad y miembro de la dirección del Colegio de Arquitectos de Sevilla) y Gabriel Verd del estudio de arquitectura Solinas + Verd, ganadores del concurso Green Building Challenge, un proyecto impulsado por Naciones Unidas la organización International Initiative for a Sustainable Built Environment y el Conseil International du Batiment, en Otoño de 2011.

Ambos arquitectos basan sus trabajos, como hemos dicho, en el sentido común y en la utilización de técnicas anti-calor tradicionales, pero el paso previo es una buena política urbanística por parte de la administración pública.

La orientación idónea del edificio, el viento dominante de la zona, mantener las proporciones entre el ancho de la calle y la altura del edifico son esenciales. Después de esto un buen aislamiento de tejados, muros y tabiques, doble acristalamiento y persianas en las ventanas, la interconexión de las áreas interiores para permitir la ventilación con la ayuda de patios centrales o zonas de sombra mediante toldos y marquesinas junto con la utilización de materiales pesados como ladrillos, piedra, mármol y tejas que retienen la radiación solar durante el día y las bajas temperaturas durante la noche, ayudan a mantener una temperatura óptima en el interior de los edificios.

Los edificios construidos siguiendo este tipo de indicaciones y que se adapten a las condiciones climáticas del territorio donde se ubiquen, ahorrarán al máximo en su factura energética, pues no dependerán tanto de sistemas de calefacción ni de aires acondicionados.

0
Categorizado en: Medio Ambiente

1 Comentario

  1. Sofía Flores dice:

    Esto está bajo la tónica de la arquitectura solar pasiva.

    0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto