Planificación estratégica

Análisis DAFO (III). Planificación Estratégica

02/07/2014
Número de visualizaciones

Hemos comentado en post anteriores los aspectos básicos de un Análisis DAFO. En el de hoy, nos centraremos en las líneas básicas de Planificación Estratégica que se pueden adoptar tras haber concluido las primeras etapas del proceso.

Después de los análisis externos e interno y la configuración de una Matriz DAFO,  durante la etapa de planificación estratégica, hay que poder contestar a cada una de las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo se puede destacar cada fortaleza?
  • ¿Cómo se puede aprovechar cada oportunidad?
  • ¿Cómo se puede minimizar cada debilidad?
  • ¿Cómo se puede neutralizar cada amenaza?

En esta etapa,  la empresa deberá definir una estrategia o planificación, de cara a su propia orientación de futuro. Simplificando al máximo, existen cuatro tipos distintos de estrategia o respuestas empresariales que pueden darse según las circunstancias en que nos encontremos:

Defensiva.

También conocida por estrategia FA (Fortalezas contra Amenazas).

Este tipo de estrategia se sustenta en aprovechar las fortalezas que tiene la organización y  que pueden contrarrestar  las amenazas del ámbito externo. El objetivo es maximizar las primeras mientras se eliminan las segundas. Esto no significa que una organización fuerte se dedique a buscar amenazas en el entorno para enfrentarlas a sus fortalezas. Al contrario, estas deben ser usadas con mucho cuidado, en momentos donde sea realmente necesario.

Un ejemplo de este tipo de estrategia, es cuando una empresa si su producto o servicio ya no se considera líder, se dedica a resaltar lo que le diferencia de la competencia o resalta sus valores añadidos, también cuando en caso de bajada de la cuota de mercado se buscan nuevos clientes más afines a la filosofía de la empresa, que le resulten más rentables y que se haga un esfuerzo extra por  protegerlos.

Ofensiva.

También conocida como estrategia FO (Fortalezas contra Oportunidades).

 Es la situación ideal para cualquier tipo de empresa y organización. Es cuando las fortalezas de la empresa superan ampliamente sus debilidades, son reconocidas por sus clientes y además coincide con un momento en el que el mercado y las oportunidades externas son favorables. Es el momento de plantear una estrategia de crecimiento, es posible “asaltar” el segmento de mercado de la competencia resaltando las ventajas propias, se está en condiciones idóneas para captar nueva cuota de clientes a costa de los competidores, lanzando nuevos modelos o servicios. Como decimos es la situación ideal para cualquier empresa.

Supervivencia.

También conocida por estrategia DA (Debilidades contra Amenazas).

 Si la anterior es la situación ideal, esta es todo lo contrario. La empresa se enfrenta a graves amenazas externas sin la fuerza interna necesaria para luchar contra la competencia y las fuerzas del mercado. Es una situación crítica, de hecho las estrategias se basan en la lucha por la supervivencia misma de la organización.

Las opciones de respuesta son limitadas y en ocasiones drásticas y traumáticas, como por ejemplo reduciendo el número de operaciones de la empresa o revolucionando por completo su política de gestión, buscando sobreponerse a las debilidades.

Por otra parte simplemente se pueden dejar las cosas tal y como están hasta que se asienten los cambios que se están produciendo (cosa que en contadas ocasiones termina positivamente). En todo caso la mejor estrategia contra esto, es precisamente la anticipación, es decir, gestionar de modo eficiente la organización para no llegar nunca a esta situación.

Reorientación.

También conocida por estrategia DO (Debilidades contra Oportunidades).

 Es cuando aparecen oportunidades externas que se pueden aprovechar, pero la empresa carece de la preparación adecuada para hacerlo, porque sus debilidades lo impiden.  En este caso la palabra clave es la de adaptación. Será necesario cambiar de política empresarial o de producto o servicio para adaptarse a la tendencia del mercado, buscar nuevos canales de financiación, aplicar estrategias arriesgadas y originales, para superar las debilidades y aprovechar las oportunidades que ofrece el ambiente externo.

Otra variante de esta estrategia sería simplemente no hacer absolutamente nada, dejar pasar la oportunidad y que esta sea aprovechada por la competencia. Este tipo de planificación puede funcionar puntualmente,  pero por lo general en un futuro próximo va a conllevar más desventajas que ventajas. Si la política general de la empresa es dejar que las oportunidades sean aprovechadas por la competencia porque no tiene capacidad de superar sus debilidades, pronto tendrá que aplicar una estrategia de supervivencia (DA).

Cuando un análisis DAFO, se ha realizado de forma realista y apropiada, la organización puede llegar a identificar claramente sus factores de planificación estratégica de éxito y también sus puntos críticos. Una vez identificados y analizados, han de usarse para apoyar sobre ellos los cambios oportunos: que básicamente se orientaran en: minimizar las debilidades y eliminar o reducir las amenazas y por otra parte consolidar las fortalezas y aprovechar  las ventajas que suponen las oportunidades.

0
Categorizado en: PRL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto