Cómo patentar

Patentes e innovación, dos pilares para reactivar el mercado

01/12/2020
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Una patente es un derecho que concede el Estado con el objetivo de proteger nuevas invenciones, de forma que su propietario puede explotar su invención e impedir que terceros lo utilicen sin su autorización. Se trata de un monopolio de explotación temporal del elemento objeto de la innovación durante 20 años pero que debe ser renovado mediante el pago de tasas periódicas. A continuación te informamos de todo lo que necesitas saber sobre patentes e innovación.

Las invenciones patentadas están presentes en nuestro día a día y son el medio más frecuente para proteger la innovación, esenciales para el crecimiento de las economías. En este sentido, se puede entender que las patentes son un incentivo para desarrollar tecnologías porque facilitan a los titulares de este derecho, ganancias sobre sus invenciones, les ofrecen reconocimiento moral y retribución material. Se trata de un incentivo a la generación de actividades creativas e innovadoras.

Por tanto, los sistemas de patentes pretenden motivar la actividad innovadora, para posteriormente poder ofrecer nuevas soluciones a la sociedad. Todo ello garantizará un aumento de la calidad de vida y el bienestar social. Puede decirse que las invenciones son la base de la innovación y que, cuando una nueva tecnología sale al mercado, la sociedad se beneficia de ello, ya sea directa o indirectamente.

A través de la patente se evita que terceros puedan utilizar la invención para fabricar o utilizarla de algún modo sin el permiso del titular. Las patentes transforman los conocimientos técnicos de los inventores en oportunidades de negocio. El titular de la patente puede ceder sus derechos a otra empresa para que la comercialice bajo una licencia de acuerdo con unas reglas negociadas entre ambos. Asimismo, el titular de la patente también puede ceder el derecho a la invención a un tercero, que se convertirá así en el nuevo titular de la patente.

Por otro lado,  las empresas que tienen patentes son más atractivas para los inversores y los ingresos que les genera la patente, permiten financiar nuevas actividades de investigación y desarrollo.

¿Qué ocurre cuando vence la patente? Finaliza la protección concedida y la invención pasa a ser de dominio público.

¿Qué se puede patentar?

Una invención sólo es patentable si reúne estos factores:

  • Novedosa
  • Se distingue por una actividad inventiva no obvia
  • Susceptible de aplicación industrial, es decir es, que sea factible su fabricación

Por tanto, se puede patentar cualquier invención lo bastante novedosa y útil. También debe representar un avance significativo en el estado del arte y no puede ser simplemente un cambio de lo que ya se conoce.  La patente sobre la que se basa la invención podrá consistir en un nuevo producto, instrumento, herramienta, máquina, o un procedimiento, que sea nueva a nivel mundial.

¿Qué no se puede patentar?

  • Los seres vivos o parte de ellos tal y como se encuentran en la naturaleza
  • Los métodos matemáticos
  • Las teorías científicas
  • Los programas de ordenador o software, que se protegen por derechos de autor
  • Las reglas y métodos de actividades intelectuales
  • Las obras literarias o artísticas, que se protegen por derechos de autor
  • Los métodos de diagnóstico, terapéuticos o quirúrgicos
  • los descubrimientos de sustancias naturales
  • Las normas o reglas de un juego

¿Dónde es válida la patente? Criterio de territorialidad

Como regla general, los derechos de protección de la patente solo tienen validez en el país o la región en los que se ha presentado la solicitud y se ha concedido la patente, de conformidad con la normativa de ese país.

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Categorizado en: Gestión de proyectos

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