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Motivación: el arte de conseguir metas y objetivos

15/12/2016
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Hoy en día donde las personas son la palanca que mueven al mundo, el mantener un estado de motivación adecuado para implementar cualquier acción o proyecto se ha convertido en la devoción y santo grial que cualquier empresa o individuo quisiera conocer para ponerlo en práctica para sí mismo.

Existen muchas teorías psicologías y sociológicas al respecto, donde cada una quiere aportar un pequeño grano de arena para consensuar y hacer durar en el tiempo este mantra de la actividad.

La motivación, esa capacidad para ponerse en marcha o poner en marcha equipos hacia un fin o una dirección comienza siempre por el mismo detonante: una necesidad, una frustración, un planteamiento a convertir en realidad. Da igual el punto de partida, siempre existe una gran determinación inicial para andar el camino. El primer problema que surge es que nada más plantearnos un objetivo, automáticamente nuestra mente y corazón se pasean por el punto final del objetivo, es decir, no hemos empezado y ya nos recreamos en la llegada a la meta. Punto número uno a solventar; la frustración de plantear y visionar el objetivo. Tenemos que ir paso a paso, por etapas, sino la decepción y el abandono estarán cerca.

Una vez definida la estrategia para materializar el objetivo empieza lo difícil. Andar y no quedarse parado, para ello tenemos varios amigos de nuestro lado: nuestra experiencia, el conocimiento, los estudios, las vivencias. Todo ello nos ayuda en el camino. Pero necesitamos de una componente adicional para no desanimarnos. Tenemos que crear el hábito de la continuidad, a través de la disciplina. Esta y no otra es la clave para cualquier éxito. Continuidad a través de la disciplina, incluso en los momentos difíciles es lo que nos ayudara a continuar.

Tenemos que ser capaces de “estar enchufados” todo el tiempo. Esto no significa que  las 24 horas estemos al 100% se trata de no decaer, de ir al ritmo que podamos pero sin parar. Debemos ser una apisonadora para con nuestros objetivos. Si ese objetivo lleva la marca de la pasión y la dedicación seguro que nos permitirá avanzar. Lo último que no debemos olvidar es que quizás aplicando todo esto el objetivo no se consiga, pero lo que si se consigue es que por el hecho de atreverse y ponerse en marcha nuestro punto de vista, nuestra perspectiva y horizonte se amplia y eso es siempre bueno para ampliar nuestra zona de confort.

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Categorizado en: Recursos Humanos

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