aprendizaje organizativo

La formación del aprendizaje organizativo

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12/08/2013

El conocimiento como ente vivo de la sociedad, requiere que la renovación en el contexto profesional sea constante, y por ello, la formación debe estar presente indudablemente, ¿pero qué pueden hacer las empresas  para maximizar la efectividad de sus sistemas de formación y favorecer un aprendizaje organizativo?

Como punto de partida, podríamos reformar nuestra visión de formación.  La formación continua en la empresa ha sido una especie de comodín en tiempos de bonanza: usada para atraer talento, retener talento o  como método de retribución, siempre en pro del desarrollo profesional de los empleados y de la mejora de sus prácticas laborales, pero sin un objetivo concreto, limitado y bien definido.  A pesar de eso, cualquier organización que contratase formación presuponía unos beneficios a nivel organizacional más que palpables, tanto en resultados cualitativos, en productividad, así como en motivación y compromiso del trabajador.

Aprendizaje organizativo: Aprendiendo a aprender

Desde la perspectiva del trabajador, esa píldora formativa no siempre es la panacea que el superior cree que está ofreciendo, llegando a convertirse en algo molesto, inservible; en un “robatiempo”. De hecho, el 39% de los trabajadores que se forman no lo hacen por su puesto de trabajo, sino por presiones, por ocio o por temas ajenos al ámbito profesional.

Entonces, a la hora de asignar formación, las empresas necesitan información sobre las carencias de conocimiento individuales de cada empleado, sobre sus expectativas en el ámbito laboral, sus habilidades, sus gustos…. La opinión es el punto más importante: su grado de implicación será directamente proporcional a su grado de aceptación.

El resultado de esa formación individual, no se reflejará en el desempeño a menos que se interprete, se valore y se integre en el seno de la organización  de forma todos esos conocimientos nuevos se compartan. Una adecuada gestión del aprendizaje individual y del conocimiento desembocará en aprendizaje organizativo, aquél que sí se refleja en mejor desempeño y aporta un valor añadido a la empresa.

Se trata de crear conocimiento organizacional, en lugar de acumular conocimiento personal. Como señalaba Tom Peters “Hoy en día, el éxito en el mercado está en proporción directa con el conocimiento que pueda aplicar una organización, con la rapidez con la cual pueda aplicar ese conocimiento y con la rapidez con la que acumule el conocimiento.”

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Categorizado en: Recursos Humanos

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