el yo creativo

Imagineering: el yo creativo

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18/07/2013

¿Todos tenemos el yo creativo? ¿La creatividad es algo innato o se puede aprender? ¿Sólo con la creatividad se puede crear? En la infancia, la creatividad es una cualidad apreciable en casi todos nosotros; la chispa es más o menos intensa, pero cualquier niño muestra mucha más creatividad que los adultos que lo rodean porque con la edad, tendemos a reprimir ese torrente de imaginación. Según Elsa Punset, “nos educan para perder la creatividad y para que exista una respuesta a cada pregunta”; nos inculcan la igualdad, a comportarnos de la misma forma, y descartar cualquier pensamiento diferente a la norma y, sin embargo, la creatividad es el motor de cambios y superación de la humanidad.

La creatividad es una ventaja evolutiva para resolver problemas  de forma original y adaptativa en un entorno cambiante.

El yo creativo de Walt Disney

Walt Disney creó un sistema para guiar todos los procesos y películas que hacía de forma creativa, lo que denominó “Imagineering”. Dividía el proceso creativo en varias fases:

  • Fase de los sueños: es importante soñar, expandir la mente.
  • Fase realista: se necesita un método para llevar a cabo el sueño o la idea, una forma de materializar el concepto.
  • Fase crítica: el lado sátiro, el que pregunta por las faltas, el que crítica  pero siempre de forma constructiva e intentando buscar una alternativa factible. En definitiva, se trata del evaluador de la conceptualización del sueño.

El termino “Imaginering” une dos conceptos aparentemente disociados: la ingeniería y la imaginación, esa mezcla de pensamiento divergente con los procesos técnicos necesarios para canalizarlos y materializar la idea.  Visto el éxito de la fábrica Disney, podemos afirmar que el sistema funciona, aunque es necesario contar con gente que encaje en las tres partes del proceso. Según Robert Dilt, la vertiente menos desarrollada es la creativa; ningún trabajador cree que se la pague para soñar. Entonces es responsabilidad de las organizaciones fomentar esa creatividad.

Un espacio para crear el yo creativo

Los facilitadores son el ambiente, la experiencia y el sentido del humor. Los inhibidores son el tiempo, la supervisión, el control y la recompensa excesiva, la limitación en la capacidad de elección y las elevadas expectativas.

El rincón para soñar, donde poder buscar la inspiración, de fantasía, de las imágenes,… un sitio ajeno a nuestra parte crítica y realista, de esa mirada que juzga el alcance de los sueños.

La creatividad es la capacidad que tenemos para solucionar y enfrentarnos a nuestros retos diarios de forma inteligente y es el sumando -junto  con el conocimiento-, de la fórmula que puede salvar a cualquier empresa de un  círculo autodestructivo.

A modo de reflexión, Steve Jobs también parece estar en defensa del yo creativo de cada uno, decía que “No tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan qué tenemos que hacer”.

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Categorizado en: Recursos Humanos

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