como funciona el marketing olfativo

Como funciona el Marketing olfativo: La seducción al consumidor

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17/09/2015

Podemos creer que un vídeo espectacular, una foto irrepetible o, incluso, una sintonía pegadiza es el elemento diferenciador que puede hacer triunfar, o no, una marca; y cierto es que son puntos importantes que construyen el aura de una marca.

Sin embargo, ni la vista, ni el oído, en contra de todo pronóstico, son los sentidos que más influyen en el cerebro humano desde el punto de vista del marketing. El que más influye sin duda es el olfato. Lo que da lugar a toda una corriente de técnicas especializadas en activar dicho sentido en favor de una marca. Hablamos de marketing olfativo.

¿Cómo funciona este tipo de marketing?

Primero, hay que dejar constancia de que el olfato es un sentido químico. Es decir, es capaz de percibir compuesto químicos en el ambiente. También el gusto es un sentido químico, siendo su capacidad menor porque su amplitud de captación es de menor distancia que en el caso del olfato.

De hecho, que el sentido del olfato ejerza un impacto mayor que los otros sentidos a la hora de provocar sensaciones en un consumidor tiene una explicación biológica muy simple: mientras que sentidos como la vista, el oído o el gusto tienen un “filtro” que no les permite llegar de forma directa al cerebro. El olfato es el único de los sentidos que tiene una vía sin interferencia hacia este órgano. Más concretamente a los bulbos olfatorios, los cuáles son parte del propio cerebro teniendo, por tanto, conexión directa con el sistema límbico.

El sistema límbico, parte del cerebro medio, tiene cuota importante de responsabilidad en las emociones, motivaciones y recuerdos que percibimos día a día.

Este motivo no ha pasado desapercibido para muchas marcas y empresas de marketing, que ven en el olfato una forma rápida y eficiente de evocar sensaciones a los consumidores. Por ejemplo, es sencillo percibir olores característicos cuando vamos a tiendas de ropa, e incluso cuando estamos en la calle aproximándonos a la tienda. Vamos notando el propio olor que provoca un efecto recuerdo de la marca en cuestión.

¿Para qué sirve el marketing olfativo?

Tres son las funciones que el marketing olfativo puede cumplir:

  • Recordar: Muchos olores perduran en la memoria, asociándose a recuerdos positivos. Por tanto, muchas marcas intentan asociar sus puntos de venta o productos a dichos olores para que el consumidor asocie sus recuerdos positivos a dicha marca.
  • Estimular: Ejerce como fórmula de activación, ya que puede ser el catalizador para la detección de una necesidad o deseo.
  • Potenciar o complementar: El olor puede ser ese “pequeño empujón” o complemento para decidir una venta en muchos supuestos. Por ejemplo, la sensación que aporta al olfato un coche nuevo, pasar cerca de una panadería y oler a pan recién hecho…

Viendo el poder que puede ejercer este sentido en la decisión de compra de un consumidor, el marketing olfativo será una de las técnicas más a tener en cuenta en un corto período de tiempo.

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Categorizado en: Marketing y Publicidad

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