Errores a la hora de emprender

7 cosas que NO debes hacer si quieres que tu proyecto tenga éxito

07/01/2022
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En un entorno tan competitivo como en el que nos encontramos es fundamental la capacidad innovadora de las empresas. Solamente las compañías que guían sus estrategias hacia la innovación son capaces de ser competitivas y mantener su posición en el mercado.

7 cosas que NO debes hacer si quieres que tu proyecto salga adelante


1. No proteger la innovación
Toda innovación puede ser protegida legalmente mediante una modalidad de protección industrial que asegure que los inventores puedan tener el control absoluto sobre el uso comercial de su invención excluyendo a los terceros de la apropiación de conocimiento que ha sido creado por ellos. La protección de la innovación puede evitar que cuando el lanzamiento del producto esté a punto de arrancar, haya que abandonarlo porque alguien tenga los derechos legales de la marca.

2. Iniciar un proyecto sin una planificación previa
Puedes tener una idea excelente, pero si está mal ejecutada, el proyecto está destinado al fracaso. Un presupuesto incorrecto, una asignación inadecuada de los roles o una falta de recursos pueden cambiar el rumbo del proyecto. Por eso, es muy importante realizar una planificación completa del presupuesto teniendo en cuenta los recursos, el alcance, los agentes implicados, la duración y el cronograma del proyecto.

3. Centrarse en una idea sin analizar el entorno
Es posible que te parezca que tu idea es innovadora, disruptiva y que no tengas duda de su éxito, pero todo lo anterior no es suficiente para la consecución del éxito del proyecto. Podemos tener un proyecto que a priori nos resulte perfecto, pero ¿existe algo parecido en el mercado? ¿Cuál es el valor añadido de nuestro producto/servicio? ¿En qué se diferencia del resto? ¿Quién es nuestro público objetivo? ¿Nuestros consumidores realmente necesitan nuestro producto o servicio? Antes de empezar, es necesario realizar un estudio de mercado amplío para estudiar todas las variables que pueden afectar a la marcha del negocio.

4. Tener miedo a equivocarse
Debemos tener en cuenta que, en muchas ocasiones, la prueba y el error es la mejor forma que tienen muchas empresas para consolidarse y ser rentables. ¿Has oído hablar de la metodología LEAN? Es posible que la visión que teníamos del producto no tiene por qué ser la que demanda el mercado. El método LeanStartup utiliza la idea de “producto mínimo viable”, una versión del producto que nos permite conseguir la mayor cantidad de información de los usuarios con los mínimos recursos disponibles y tan rápido como se pueda. Incluso, se pueden lanzar dos productos similares para ver cuál se acomoda mejor a la demanda.

5. No contar con un plan económico-financiero
Aunque nos encontremos al inicio del proyecto y ni siquiera hayamos hecho la primera venta, esto no será obstáculo para trabajar con un plan económico-financiero. Está claro que, al principio, solamente tendremos previsiones y estimaciones, pero eso no será un problema. Las iremos cambiando y adaptando a cifras reales según se vayan produciendo. Lo importante es tener claro un objetivo y trabajar con una guía que nos muestre si las expectativas se están cumpliendo y a qué distancia nos encontramos de alcanzar el beneficio. El trabajar desde el inicio del proyecto con un documento económico nos ayudará a conocer la evolución del mismo y poder tomar decisiones de negocio.

6. No rodearte de un buen equipo
Una de las razones principales por las que fracasan las startups es por una incorrecta elección de los socios. Lo ideal es rodearse de un equipo multidisciplinar con perfiles diferentes. Quizás la persona que nos va a complementar lo hará porque está especializado en áreas diferentes a las nuestras y puede aportar un valor que nosotros no podemos añadir. Puedes ser el mejor en algo, pero es imposible serlo en todo. Rodéate de un equipo multidisciplinar con perfiles complementarios Recuerda: “Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado.”

7. Compaginar el proyecto con otras responsabilidades
Cuando trabajamos en diferentes actividades, corremos el riesgo de dispersarnos. Para alcanzar el éxito del proyecto, debemos concentrar toda nuestra energía, tiempo y estrategias en un objetivo. Es fundamental la focalización en un proyecto y, sobre todo, al principio, cuando existen multitud de tareas para la puesta en marcha del proyecto.

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