como se vive la transexualidad infantil en españa

Transexualidad infantil y en la adolescencia

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24/01/2017

La definición de la transexualidad es compleja. Considerada una enfermedad psiquiátrica en el pasado, todavía hoy se explica como “disforia de género” en diversas fuentes institucionales. Los colectivos y las propias personas transexuales prefieren definirse como un color más dentro del arcoiris de la identidad de género. En los recursos de la web de la asociación Chrysallis se define la transexualidad infantil, o transexualidad en general, como la “diferencia entre el sexo asignado a la persona por otros al nacer, en atención a la combinación estadísticamente más frecuente entre identidad y anatomía genital,  y la identidad sexual o de género que la persona siente y manifiesta”.

La invisibilidad de la transexualidad infantil

La transexualidad infantil es un tema aún poco visible. La semana pasada comenzó una campaña publicitaria cuyo principal objetivo es que comencemos a reflexionar y hablar sobre el tema, promovida por la asociación mencionada anteriormente. Chrysallis lleva años trabajando con familias de niños y adolescentes transexuales  y se ha tenido que enfrentar por ejemplo a la censura en Facebook de la imagen publicitaria por el hecho de que en ella aparezcan niños y niñas desnudos, entre ellos una niña con pene y un niño con vulva.

Estamos sin embargo en un momento en que el debate sobre transexualidad infantil no deja de crecer y hacerse fuerte. En su número de enero la prestigiosa revista National Geographic  ha colocado en portada a una niña transexual de 9 años, Avy, simbolizando potentemente la necesidad de hablar de los y las menores transexuales. La felicidad y aceptación que sentirán estos menores al verse así representados ha de ser enorme, y por ello es celebrable que cada vez más historias como la de Avy sean relatadas en primera persona.

Despatologización de la transexualidad infantil – y no infantil.

La transexualidad infantil y en edad eadulta sigue apareciendo recogida en el DSM (Manual de enfermedades mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría). En su edición de 2012 la renombró como “disforia de género”, pero los colectivos LGTBIQ piden que salga del manual. Además, también la OMS, en su Clasificación Internacional de Enfermedades, incluye un epígrafe de “trastornos de identidad de género”.

Está claro que patologizar la transexualidad resulta violento, sobre todo para menores y adolescentes, que tendrán que vivir momentos duros en su proceso.  En referencia a esta necesidad de despatologización la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) propone una legislación centrada en el derecho a la autodeterminación de la identidad de género.  La diferencia entre el sexo asignado y el sexo sentido por el o la menor debería ser tratada con naturalidad, respeto y valentía.

Actualmente las comunidades que poseen las normativas más avanzadas son Andalucía y Madrid. En ambas se ha eliminado la necesidad de un diagnóstico médico de disforia de género para proceder al tránsito. Como explica Rosa Almirall, ginecóloga y responsable de Transit (unidad clínica catalana centrada en la atención a transexuales), “la única prueba diagnóstica es su relato de vida”.

En el caso de los y las menores transexuales, aparte del asesoramiento médico o legal, la principal baza para el cambio se encuentra en el acompañamiento a la familia, como el que realizan desde Chrysallis, que tiene bases de apoyo en muchas ciudades españolas.  En el Informe de Transexualidad en España, publicado por la Universidad de Málaga, se destaca que “el déficit de apoyo emocional familiar plantea la necesidad de trabajar con la familia para cubrir dichas necesidades de apoyo”.

Los centros educativos también tendrán que convertirse en un pilar de apoyo fundamental y, como demuestran abordajes como el del IES San Isidro de Madrid, los resultados son excelentes. Los niños y niñas son aceptados y arropados por sus compañeros y compañeras, lo que junto con el apoyo familiar y social, resulta clave para su aceptación y su bienestar.

Futuro en positivo

Actualmente la principal lucha de las familias y los colectivos es el de conseguir una ley a nivel estatal que permita el cambio del nombre y el género en el DNI también para los y las menores, y sin necesidad de pasar por el proceso de patologización que supone el diagnóstico de disforia. Y un paso en firme para alcanzar estos objetivos es el de visibilizar esta realidad, acabar con el estigma del silencio y luchar por el respeto a la diversidad.

Como explica Beatriz Séver,  portavoz de la Asociación de Familias de Menores Transexuales Chrysallis de Euskal Herría, el desconocimiento por parte de la sociedad de estas realidades provoca sufrimiento, e incluso muertes. Además, las personas que no han sido aceptadas como transexuales en su infancia tendrán una probabilidad mucho mayor de cometer intento de suicidio (42%). El hecho de que se acepte al niño o niña tal como es desde edades tempranas supone una adolescencia y adultez más feliz.

Si entendemos nuestra identidad como un proceso, podremos comprender que las personas nos construimos en torno a nuestro sexo biológico, nuestro género y nuestra orientación sexual, que son elementos que no tienen por qué coincidir. Nuestros genitales no tienen por qué marcar y limitar nuestra identidad de género. Lo habitual es que nos identifiquemos como mujeres al nacer con vulva, y como hombres al nacer con pene. Pero también existen mujeres con pene y hombres con vulva y, aunque estadísticamente sean menos, no significa que no sean normales.

Os invito a imaginar a un niño o una niña transexual paseando por la calle con algún familiar. Imaginad su sorpresa al encontrarse con una marquesina publicitaria en una parada de autobús donde su cuerpo aparece también representado.  Os propongo que ampliemos nuestro imaginario, que abramos nuestra mente a concepciones que no tengan en cuenta tan solo a hombres y mujeres biológicamente definidos como tal. Contemplemos la posibilidad real,  la imperiosa necesidad, de pensar en cuerpos  diversos, tanto  como los cientos de colores que habitan el mundo en armonía.

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Categorizado en: Intervención Social

3 Comentarios

  1. Carmen dice:

    Me encanta Julia el interés y la pasión que pones en ello. Como madre de niña trans te doy las gracias corazón, que lo más usual hoy en día es mirar hácia otro lado.Aquí me tienes, para cualquier cosa. Un abrazo.

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  2. Alice dice:

    Enhorabuena, me ha encantado como lo relatas.

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