Terapia familiar sistémica

Terapia familiar sistémica: Una forma distinta de abordar las intervenciones familiares

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POR

Alicia Marcos Expósito
EDUCACIÓN:
  • Graduada en Trabajo Social por la Universidad de Granada.
  • Formación Específica en Gestión de Servicios Sociocomunitarios.
  • Formación Específica en Sistemas de Gestión de la Calidad y de los Servicios de Atención a la Dependencia.
  • Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Granada.
EXPERIENCIA:
  • Colaboradora en INESEM Business School.
  • Técnica de Licitaciones y Proyectos en Macrosad S.C.A.
  • Responsable de Calidad y Nuevos Proyectos del Servicio de Teleasistencia de Televida.
  • Supervisora de los Equipos de Invervención Domiciliaria de Teleasistencia.
  • Coordinadora de Zona del Servicio de Teleasistencia de Televida.
  • Teleoperadora de los Servicios de Teleasistencia en Televida.
ESCRIBE SOBRE:

Educación· Delincuencia · Dependencia · Violencia de Género · Exclusión Social

Graduada en Trabajo Social por la Universidad de Granada. Cuenta con experiencia en la gestión de servicios sociocomunitarios, concretamente en la intervención domiciliaria mediante la teleasistencia. Actualmente colaboradora en INESEM Business School.

La terapia familiar sistémica es una disciplina terapéutica relativamente reciente. Tiene sus antecedentes en los años 50 en Estados Unidos, se desarrolla en la segunda mitad del siglo XX, tanto en este país como en Europa y despega de forma más importante en la década de los 90. La influencia de esta corriente terapéutica ha seguido creciendo hasta nuestros días y constituye una propuesta muy consolidada y válida para el trabajo con familias y personas que están atravesando problemas de cualquier índole.

Es importante destacar su validez en el tratamiento psicológico de personas de forma individual, que se aborda desde un punto de vista integral, teniendo en cuenta la relación de la persona con su sistema familiar. La Terapia Familiar Sistémica no concibe la intervención individual separada de su sistema. Esto, es lo que le aporta más valor y logra mejores resultados y más afianzados en el tiempo.

La teoría de los sistemas también trabaja el concepto de las lealtades invisibles

En la intervención con familias y personas, el concepto de “lealtades invisibles” implica que las personas actuamos de forma inconsciente siguiendo ciertas reglas y comportamientos por lealtad a nuestro clan familiar. Nuestro sistema familiar pasado y presente deja una huella que nos condiciona y nos lleva a reproducir pautas y comportamientos, aunque estos sean disfuncionales y nocivos.

Esta es una de las bases principales con las que se trabaja en “constelaciones familiares”, metodología de intervención considerada pseudoterapia, no avalada científicamente. Tiene  su base en la psicología sistémica.

Terapia Familiar Sistémica

Breve aproximación a la teoría de los sistemas

La terapia familiar sistémica define a la “familia” como un grupo de personas que está en continuo proceso de cambio interno y en su relación con su entorno social. Las familias elaboran reglas complejas de interrelación y cada uno de sus miembros cumple diversas funciones (Minuchin y Fishman, 1984).

En opinión de expertos/as en la materia, la Terapia Familiar Sistémica aporta una visión más amplia y eficiente de los tratamientos terapéuticos psicológicos (Villarreal, 2015).

Parte de la idea de la “teoría general de los sistemas”, que entiende por “sistema” un “conjunto de elementos que mantienen una interrelación constante entre si y están diferenciados del ambiente externo” (Villarreal, 2015 p. 3).

Esta afirmación refleja que las personas y nuestros acontecimientos (o problemas), no ocupan un  lugar fijo en una línea de tiempo, no son algo estático. Por el contrario, mantiene la idea de que somos producto de la interacción entre los demás elementos de nuestro sistema. Nos traslada a una visión más dinámica.

Se pasa del pensamiento lineal al pensamiento circular, donde todo está interrelacionado.

Terapia Familiar Sistémica

Los diversos enfoques y las características comunes de esta teoría

Dentro de la Terapia Familiar Sistémica existen diferentes escuelas y autores con algunas variantes en sus propuestas.

Todas ellas tienen unos principios comunes, según Botella y Vilaregut (2001), son:

  • Equifinalidad. Una situación puede deberse a distintas causas.
  • Totalidad. El análisis de las interacciones familiares no puede hacerse de forma aislada o a través de las personas que la componen. Deben abordarse desde el punto de vista del sistema en su conjunto. También si lo que se pretende tratar es un problema individual.
  • Circularidad. Todas las personas de una familia, están conectadas entre sí. El funcionamiento de la misma se entiende a través de la interacción entre sus miembros.
  • Puede tratarse de sistemas cerrados, con escasa interacción con el medio que les rodea. O que fomentan más la relación con su entorno, sistemas abiertos. Esta característica de los sistemas familiares influirá de forma importante en su funcionamiento. En los casos de sistemas familiares abiertos, serán mucho más permeables a la influencia de otros sistemas.

Todas las escuelas otorgan gran importancia al proceso de comunicación, manteniendo que:

  • Es imposible no comunicar, la no comunicación también comunica.
  • Dentro de los sistemas se da la autoregulación a través del feedback.
  • Se distinguen dos niveles de comunicación, el digital (se refiere al contenido) y el relacional (la forma). Es importante que haya congruencia entre ambos.
  • Nuestra relación con los demás se basa en nuestra interpretación de la realidad. Muchos conflictos surgen cuando se hacen diferentes interpretaciones para una misma realidad.
  • En todo sistema existen unas reglas, implícitas o explícitas, que la persona terapeuta debe identificar y reconocer.

Para la terapia familiar sistémica es importante tener en cuenta las siguientes variables

La constante relación con otros sistemas y su complejidad particular:

  • Una familia es un sistema compuesto por subsistemas (hijos/as, progenitores, etc.).
  • La familia forma parte del sistema de la familia extensa y esta a su vez de la comunidad.
  • Existen diversos tipos de familia (monoparental o monomarental, extensa, nuclear, reconstituída, etc.). Esto influirá de forma importante en su dinámica.
  • Todo sistema familiar pasa por distintas etapas en su ciclo evolutivo (persona emancipada, pareja emancipada, pareja con hijos o hijas pequeños y más tarde adolescentes, etc.).

Esto nos da la idea de diversidad, relaciones circulares y dinámicas. Especialmente que cada sistema familiar es único, al igual que los miembros que la componen.

¿En qué situaciones interviene esta propuesta terapéutica?

Son diversas la situaciones en las que puede ser necesario iniciar un proceso de Terapia Familiar Sistémica. Especialmente en procesos de crisis, es decir, los desajustes sufridos por la familia cuando esta carece de recursos para reajustarse por sí sola.

Se puede consultar más información en la página web de la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar

Según Carter y McGoldrick (1989), pueden darse distintos tipos de crisis en el sistema familiar

  • Tras el paso de una etapa a otra en su ciclo normal de desarrollo.
  • Ante eventos inesperados como un fallecimiento de algún miembro, una enfermedad, una crisis económica, etc.
  • Ante pautas disfuncionales estructurales, adicciones de alguno de sus miembros, situaciones de maltrato, problemas de convivencia, etc.
  • Cuando alguno de sus miembros tenga algún problema que afecta gravemente al funcionamiento del sistema familiar: dependencia, problemas mentales, discapacidad, etc.

¿Cómo es la relación con el/la terapeuta sistémico?

Un principio fundamental para la Terapia Familiar Sistémica es no hacer juicios psicopatológicos de los problemas de las familias. Desde esta teoría no se habla en términos absolutos de “familia sana” o “familia enferma”, sino de familia funcional o disfuncional.

Se entiende por familia disfuncional la que no cumple su rol de satisfacer las necesidades individuales y colectivas de sus miembros a nivel social, psicologico y emocional (Clavijo, 2002).

Una familia funcional aporta a sus miembros protección, apoyo, sentido de pertenencia y espacio para desarrollarse individualmente. También debe ser capaz de ajustar estos roles dependiendo de su momento vital.

Una familia disfuncional genera siempre una crisis pero una familia que atraviesa una crisis no necesariamente será disfuncional.

La persona terapeuta se convierte en un elemento facilitador

No transforma por sí misma,  contribuye y facilita el cambio.

Un  aspecto importante es que no solo se busca la utilidad del tratamiento para la persona que lo solicita, sino que debe perseguir el respeto y la belleza (utilizando las palabras de Ludewig, 2010). No se puede solucionar el problema de una persona provocando un malestar en su sistema. La solución debe procurar la armonía de todo el sistema, esta es la gran fortaleza de la Terapia Familiar Sistémica.

Bajo nuestro punto de vista, la Terapia Familiar Sistémica aporta un nuevo paradigma mucho más completo y global para el tratamiento de los problemas psicológicos o sociales de las personas. Con la información expuesta resulta fácil entender que las personas no somos entes aislados, nos desarrollamos dentro de un contexto. En un tratamiento terapéutico no puede haber resultados individuales satisfactorios si no se abordan dentro del ámbito en el que se desenvuelve la persona.

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