qué es el tecnoestrés

El Tecnoestrés. Un nuevo concepto para la sociedad actual.

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05/01/2016

Siguiendo en la línea del artículo anterior, en el que os hablaba de la importancia de valorar a qué edad es conveniente comprar el primer móvil a nuestros hijos, en el de esta semana os hablo del nuevo concepto de “estrés”, vinculado al uso excesivo o exposición elevada a las nuevas tecnologías. El tecnoestrés.

Es indudable que la aparición de las nuevas tecnologías para la información y comunicación ha supuesto grandes cambios en la sociedad. Hoy en día los dispositivos móviles tienen cada vez más prestaciones y son cada vez más utilizados para realizar funciones cotidianas (hacer la compra, operaciones bancarias, obtener citas médicas…). Además permiten que estemos informados en todo momento de lo que ocurre a nuestro alrededor a través de las redes sociales por ejemplo, nos permite comunicarnos con otras personas de manera constante…

¿Qué provoca el tecnoestrés?

Sin embargo, el acceso a toda esa información, esa permanente conectividad, también nos puede generar mucho estrés. Es lo que se denomina tecnoestrés o Síndrome de Fatiga Informativa. Se trata de un trastorno que nos provoca un elevado estado de nerviosismo, y que está en incremento ya que afecta a 1 de cada 3 españoles, según el psicobiólogo José María Martínez Selva.

Como ya sabemos, el estrés es una situación o proceso en el que nos ponemos alerta y dinamizamos todos nuestros recursos para poder afrontar las demandas del entorno, es decir, los problemas que día a día van surgiendo.

Para que entendamos mejor el comportamiento de nuestro organismo, hay que saber que cuando necesita activarse para resolver un problema o procesar una información muy compleja o amenazante, no puede dedicarse a otras tareas que también necesiten muchos recursos. Es en este momento, cuando para adaptarse mejor, surge un proceso de estrés que activa los recursos necesarios para atender a las demandas más urgentes, dejando de lado o paralizando otros procesos que considera secundarios.

Los síntomas físicos del tecnoestrés

Por eso es muy común que una persona que acumula numerosos problemas o situaciones de estrés, y lo hace desde hace tiempo, note que se le comienza a caer el pelo, que éste se vuelve más quebradizo, que se le reseca la piel o le duele la cabeza muy a menudo. Lo que sucede es que esta persona está muy activada a nivel fisiológico y tendrá más tensión muscular o la respiración más acelerada; está más activada a nivel cognitivo, prestando más atención a las preocupaciones; y también más activada a nivel conductual intentando, por ejemplo, dormir menos horas para paliar o resolver los problemas.

En la actualidad, distintas investigaciones concluyen que el estrés es la causa de numerosas enfermedades físicas y determinados trastornos mentales. Hay evidencia, por ejemplo, de que una de las consecuencias pueden ser algunas enfermedades coronarias, aunque está claro, que si no fuera porque el estrés interactúa con otros factores de riesgo, no tendría tanta repercusión. Lo que sí hay que tener en cuenta es que el estrés modifica, a largo plazo, nuestro comportamiento y esto se traduce en un estilo de vida cada vez menos saludable.

De este modo, debemos controlar y dosificar la exposición y utilización de la tecnología, es decir, debemos entenderla y emplearla como herramienta que nos facilita el trabajo o la vida en general y no como un fenómeno psicosocial negativo que nos pueda provocar “tecnoestrés”.

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Categorizado en: Intervención Social

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