las diferentes aplicaciones de la termografía

El estudio de las emociones: termografía

25/02/2016
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¿Cómo reacciona nuestro cuerpo ante distintos estímulos?

Emociones positivas y negativas influyen en los cambios termográficos que experimenta nuestro cuerpo cuando somos expuestos a distintos estímulos o situaciones que nos generan una respuesta emocional.

El estudio de la universidad de Granada que utiliza la termografía para medir emociones

Alegría, tristeza… entre las aplicaciones de la termografía hay la medición de emociones, muestra de ello fue la investigación realizada por científicos del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, sobre el estudio de la mentira, más conocido como “Efecto Pinocho”. Estos investigadores comprobaron que cuando mentimos la temperatura de la punta de la nariz cambia (disminuye o aumenta). ¿Por qué ocurre esto? Sencillamente, porque al idear una mentira realizamos un esfuerzo mental que provoca un descenso de la temperatura de la nariz, pero tranquilos, a diferencia del conocido personaje Disney, Pinocho, nuestra nariz no crecerá, este efecto solo provocará que se modifique su temperatura, convirtiéndola de esta forma en un gran detector de mentiras.

Nuestro cuerpo suele mantener una temperatura constante de 36º-37º. La termografía representa de forma visual los cambios de temperatura corporal que experimentamos debido a determinadas situaciones emocionales, de forma que, cuanto mayor sea nuestra temperatura, mayor será la intensidad de la energía infrarroja que desprenda nuestro cuerpo.

Otras aplicaciones de la termografía

Hoy en día la termografía se aplica en distintas disciplinas sobre todo en Medicina, para conocer los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo humano, complementando de esta forma, otras técnicas utilizadas como la Radiología o Psicología, donde hace posible conocer el cambio de temperatura corporal como posible reflejo fisiológico, emocional o cognitivo de Procesos Psicológicos Básicos.

También se está investigando la aplicación de esta técnica en la evaluación de alergias, modificaciones en la glándula tiroidea o incluso en el impacto de la actividad física. Una técnica que hay que continuar estudiando con el objetivo de potenciar su aplicación en otros campos que directa o indirectamente afectan nuestro día a día.

Una técnica que demostrará si verdaderamente sentimos lo que decimos o si por el contrario decimos aquello que no sentimos. Si tal y como dicen, la cara es el espejo del alma, a partir de ahora no olvidéis que la nariz lo es de la mentira.

En filosofía se acuñó el concepto “Zombis Filosóficos” para designar aquellos sujetos que carecían de qualia (cualidades subjetivas de las experiencias individuales) y aunque personalmente considero imposible esta opción, la termografía se encargará de desvelar, medir nuestras emociones y resolver este misterio, porque no somos máquinas sino seres con conciencia, racionales, emocionales y con personalidad.

“No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta.” Vincent Van Gogh.

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Categorizado en: Psicología

2 Comentarios

  1. Marisol Díez Sánchez dice:

    Interesante artículo, Nazaret. Al leerlo he recordado cómo, una vez más, la cultura y sabiduría popular recogen ya de alguna manera en muchas ocasiones lo que posteriormente la ciencia verifica. La expresión popular: “Esa persona es muy fría”, al fin y al cabo se refiere a aquellas personas que, como dice el artículo, no parecen sentir ninguna emoción. Y al mismo tiempo, alguien “cálido” es alguien emocional, afectuoso, aunque no con exceso, porque si no diríamos de esa persona: “está hirviendo”…  Y seguro que se nos ocurren más ejemplos referidos a la relación entre la temperatura corporal y las emociones.Ojala, como dices, la posibilidad de hacer medidas y observaciones fisiológicas de todo esto sirva para mejorar nuestra calidad de vida.       

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    • Nazaret Barrio Nazaret Barrio dice:

      Gracias por sus palabras Marisol, técnicas como la termografía y otras muchas más, hoy en día, están inmersas en un constante proceso de estudio e investigación, creciendo a pasos agigantados, con el objetivo de conseguir una mejora en nuestra calidad de vida. De lo que no hay duda, es que sentimientos como la alegria, la tristeza, la ira, etc. dejan huella, haciendo posible justificar determinados comportamientos y estados anímicos.
      Si resulta de su interés, le recomiendo que realice la lectura de los artículos que semanalmente publicamos en la revista.
      Una vez más, gracias.

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