La maldad en el ser humano

Efecto Lucifer: personas buenas o personas malas

30/09/2020
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¿Qué es la maldad? ¿Se nace o se hace? ¿Es inherente a la personalidad de la persona? ¿Qué hace que una buena persona actué con maldad? ¿Sería yo capaz de actuar con maldad?

Podemos definir la maldad como:
“La maldad consiste en obrar deliberadamente de una forma que dañe, maltrate, humille, deshumanice, o destruya a personas inocentes, o en hacer uso de la propia autoridad y del poder sintético para alentar o permitir que otros obren así en nuestro nombre” (Zimbardo, 2007)

El lado oscuro de la historia

La historia de la humanidad y la vivida por cada persona nos manifiesta que la esencia del hombre no es el bien ni el mal, el amor ni el odio, sino la tensión entre uno y otro y los factores situacionales. Si nos crearan como personas buenas o malas, seríamos autómatas en un cuerpo. Lo que nos hace precisamente humanos es la tensión inherente a la capacidad de elegir y encontrar soluciones para que la vida, como especie y como individuos, siga el camino de la moral y la dignidad o de la regresión y el caos.

El término “Efecto Lucifer” fue acuñado por primera vez por el renombrado psicólogo social Phillip Zimbardo, quien además escribió el libro que tituló como “El efecto Lucifer: el porqué de la maldad.” Su objetivo fue estudiar la vulnerabilidad humana hacia el lado oscuro. Apoyándose en ejemplos históricos y en sus propias investigaciones, pormenoriza cómo las fuerzas situaciones y la dinámica de grupo interactúan para que hombres y mujeres comentan actos malvados convirtiéndose en verdaderos monstruos.

Para ello, repasa las malas prácticas corporativas y el genocidio organizado, hasta la historia de los honrados soldados estadounidenses que terminaron torturando a prisioneros iraquíes en Abu Ghraib. El termino Lucifer fue utilizado en alusión al personaje bíblico Lucifer, el ángel favorito de Dios, que termina transformándose en Satanás en uno de los episodios bíblicos.

El experimento de la cárcel de Stanford

Zimbardo, diseñó este experimento con el objetivo de observar el comportamiento humano de personas que no habían tenido relación con el entorno carcelario y como se adaptaban a éste en una situación de extrema vulnerabilidad.

Para conseguir esto, simulo una prisión en las instalaciones de una universidad. Reclutó a estudiantes mediante un aviso en los periódicos y les ofreció 15 dólares diarios. Finalmente seleccionó a 24 participantes, a los que previamente les había pasado una batería de test psicológicos para descartar cualquier anormalidad psicológica.

Para hacerlo lo más real posible, a los presos se les hizo pasar por una detención inesperada. Una vez recibidos en la cárcel, fueron vestidos con un uniforme, asignado un número de identificación y una celda compartida con otros dos prisioneros voluntarios. A los guardas, igualmente le dieron un uniforme y unas gafas de sol para animar su autoridad.

Efecto Lucifer: prision de Stanford

El experimento duraría 15 días en los que no habría ningún contacto con el exterior. Durante las primeras horas, las ordenes fueron inofensivas, pero a partir del segundo día, los guardias comenzaron con actos humillantes e incluso violentos hacia los presos, a pesar de que se les había indicado que la violencia estaba prohibida.

Los presos, en sus roles de personas con desventaja, tardaron un poco más en interiorizarlo y relevarse a las conductas de los guardas. Como acto de defensa, colocaron sus camas contra la puerta para evitar que los guardas le quitaran sus colchones. Esto actuó como fuerza de represión y los guardas utilizaron el gas de los extintores para finalizar con esta revolución.

¿Puede la opresión eliminar la maldad de una persona?

El derecho a ir al servicio pasó a ser un privilegio que en ocasiones era denegado. Forzaron a los prisioneros a dormir desnudos en el suelo de hormigón y como castigo la comida era negada. A medida que el experimento evolucionó, muchos de los guardias aumentaron su sadismo, en particular por la noche, cuando creían que las cámaras estaban apagadas.

Debido a la violencia que estaban manifestando los guardias y la sumisión de los presos, asumiendo sus roles de forma extrema, el experimento tuvo que ser cancelado al sexto día y los guardas respondieron con enfado.

Experimentos en la cárcel de Alcatraz

Llegado a este punto, la pregunta que ahora a todo lector le puede surgir es, ¿Cómo los guardias llegaron a ese nivel de maldad hacia los presos?

Zimbardo había seleccionado a estudiantes con personalidad no patológicas que además habían superado un test de violencia. Por lo que pudo concluir que la fuerza del contexto creada en la cárcel había conducido a que estudiantes pacíficos actuaran con violencia. La maldad podría considerarse un factor disposicional, no existiendo personas buenas o malas.

Conclusión, la presión del ambiente provocó el efecto Lucifer

Tras este experimento, acuño así el llamado efecto Lucifer, un fenómeno social y un proceso de transformación por el cual una persona sin patología e integrada, se convierte en un individuo violento. No debido a factores psicológicos o traumas personales, sino a la presión del ambiente. Los escenarios estresantes, las reglas externas y el deseo de salir vencedores, hacen que los individuos se deshumanicen y actúen de una forma no esperada, justificando lo injustificable.

En conclusión, el contexto sumado a la conciencia que tiene la persona de éste, es lo que nos induce a comportarnos de una manera u otra. Así, si la situación nos lleva a realizar un acto violento, sin ser totalmente conscientes de esto, no conseguiremos hacer nada para evitarlo.
El progreso moral del hombre en particular y de la humanidad en general, no está en modo alguno asegurados: ambos viven en la dialéctica de la elección.

Categorizado en: Psicología

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