errores que hacen los padres educando a los hijos

Criando líderes

26/05/2014
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Hace unos días, revisando Twitter leía algo sobre los errores que hacen los  padres educando a los hijos y cómo evitar que los niños crezcan como líderes… me llamó la atención y he investigado sobre el tema. Es verdad que los padres siempre están ahí motivando a sus hijos, intentado ayudarlos en todo lo que está en sus manos para impulsarlos tanto en sus vidas personales y relaciones sociales como en sus vidas como estudiantes y más tarde, en la vida laboral y profesional. Nuestros padres siempre han estado ahí, apoyándonos.

La influencia del comportamiento de los padres en el crecimiento de los hijos

Podemos hablar del aprendizaje por imitación, pues de todos es bien sabido que los niños son como esponjas, que imitan todo lo que ven y sobre todo, la conducta de sus mayores referentes, sus padres, de forma que terminan incorporándolo a sus vidas, por ello es importante que los padres establezcan buenos ejemplos para sus hijos.

Pero hoy no hablaremos del aprendizaje por imitación y la influencia comportamental que tienen los padres sobre sus hijos. Hoy quiero hablar de la influencia del comportamiento de los padres en el crecimiento de los hijos a largo plazo, en su visión de ellos mismos, en su crecimiento como líderes.

Hoy haremos referencia a Tim Elmore, presidente de la organización “Growing Leaders”, Líderes en crecimiento, organización que ayuda a desarrollar líderes bajo la premisa de “todo niño crece con cualidades de liderazgo”.

Aquí no se habla de liderazgo como cabecilla de su grupo de amigos, como responsable de las decisiones de grupo, sino como persona capaz de conseguir sus propósitos, con habilidades sociales suficientes y bien desarrolladas que es capaz querer y conseguir sus deseos y ser feliz con ello.

Esta asociación forma a jóvenes y adultos por toda Norteamérica, ofrecen recursos a escuelas públicas, universidades, organizaciones y corporaciones de diversa índole para enseñar a los jóvenes a ser futuros líderes que puedan llegar a transformar la sociedad.

Errores que hacen los padres educando a los hijos y qué no fomentan la personalidad líder de los ñiños

Entre muchos consejos y pautas de este formador de futuros líderes podemos destacar tan solo siete. Siete conductas (erróneas) de los padres que evitan que sus hijos, nuestro futuro, se conviertan en líderes.

  1. No dejar que los niños experimenten el riesgo. El exceso de seguridad hace que el niño no arriesgue, le enseñaremos a tener miedo a realizar cosas fuera de su zona de confort, su pequeña burbuja en la que se siente cómodo. Estaremos criando niños que en un futuro no sean capaces a enfrentarse a todo aquello que no le trasmita protección y seguridad; debemos enseñarles a que la vida nos pone trabas y no todo es fácil, pero que de todas las situaciones aprenderán algo y les harán más fuertes y válidos para la vida.
  2. Rescatar demasiado rápido. Si cada vez que se enfrenta a algo desconocido o necesita ayuda nosotros se la damos antes incluso de que la pida, de que se enfrente a lo desconocido con sus propios medios, no aprenderán a resolver sus problemas por sí mismos. Dejemos que se enfrenten a los problemas de la vida y que saquen sus propias conclusiones.
  3. Mostrar entusiasmo con facilidad. Si los niños ven que sus padres, pase lo que pase, ganen o pierdan, se conforman con los resultados aprenderán a no valorar lo que es hacer bien las cosas y a no luchar por conseguirlo. No podemos enseñarles a ser conformistas, tienen que aprender que en la vida cuando haces algo bien puedes celebrarlo, pero cuando algo se hace o sale mal, o no tan bien como se esperaba, deben ser críticos con ellos mismos, pensar en porqué han fallado y así sacar sus propias conclusiones para intentar hacerlo mejor en un futuro.
  4. Recompensar cada logro. Muchos son los padres que recompensan cada logro de sus hijos. Si el niño hace algo bien se le compra un regalito para que vea que bien lo ha hecho y pueda repetirlo en un futuro. Esta conducta no es buena ni favorable del todo para ellos, aunque pensemos que les estamos motivando… si lo vemos desde otro punto de vista, estamos “comprando” sus conductas y acostumbrándolos a obtener premios con cada buena conducta que tengan. A veces se le recompensa más con un gesto de cariño que con un regalo material y debemos tener en cuenta que la vida no siempre te da algo por cada cosa buena que hagas, no les hagamos pensar esto.
  5. No compartir los errores del pasado. Al contrario de lo que muchos padres puedan llegas a pensar, es positivo contarles aquellas cosas que no hiciste bien cuando tenías su edad. Así le enseñamos cómo enfrentaste a distintos problemas, les enseñamos qué aprendimos nosotros, qué conclusiones sacamos y estaremos fomentando su pensamiento crítico, pues también pueden opinar sobre lo ocurrido, tus experiencias y formas de enfrentarte a las adversidades. Hay que hablar con los niños, escuchar lo que tienen que decir, contarles los errores que cometimos y que aprendimos con cada uno de ellos, así cuando el niño se encuentre en una situación parecida se acordará de las palabras de sus padres y podrán reaccionar en consecuencia.
  6. Confundir inteligencia, talento e influencia con madurez. No podemos caer en el error de confundir la inteligencia de nuestros hijos con otras habilidades ni con su madurez. Es importante distinguir entre cómo hace una tarea y cómo se enfrenta a las situaciones de la vida. Nuestro pequeño puede sacar las mejores notas de la clase y no saber enfrentarse a un público, por ejemplo cuando va a un evento social con más niños y padres y vemos que la forma de relacionarse no es la que nos gustaría… o al contrario, nuestro hijo es un gran orador, tiene muchísimos amigos y todos quieren que asista a sus fiestas y demás eventos sociales, pero… en clase, recibimos queja de sus profesores, no parece que se adapte al ritmo de la mayoría…
  7. No practicar lo que predicas. Los padres tienen la responsabilidad de modelar en sus comienzos la vida que quieren que vivan sus hijos, es lo que comentábamos al principio de esta publicación. Por eso, como líderes a seguir en el hogar, hay que intentar predicar con el ejemplo. No sirve de nada decirles a nuestros hijos (con palabras) cómo hacer las cosas, si nosotros después actuamos de forma contraria, siendo incongruentes con lo que “obligamos” a hacer a nuestros hijos.

Estas son las siete actitudes que Tim Elmore destaca de entre todas las actitudes que los padres tienen con sus hijos que no ayudan a la formación de futuros líderes. ¿cómo te comportas tu?

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Categorizado en: Ciencias de la educación

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