¿saber reconocer un cyberbull y una victima?

Ciberbullying o Ciberacoso a nuestros menores

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11/02/2013

Por regla general, los menores de edad hoy día, tienen un más que sobrado conocimiento acerca del funcionamiento y utilidades de Internet y las Redes Sociales. El problema  principal radica en que este conocimiento,  no ha sido acompañado del desarrollo educativo necesario  en aspectos relativos al mantenimiento de su seguridad y privacidad.

Según la Real Academia de la Lengua, el término acoso se refiere a la persecución, importunar, molestar o fatigar a alguien. El verbo acosar implica llevar a cabo una conducta que genera incomodidad o disconformidad en el otro. De aquí que cuando una persona persigue o molesta a otra de forma insistente está cometiendo algún tipo de acoso.

El problema de los cyberbulls que aumentan

Cuando el acoso se produce entre menores de edad, entre iguales,  que quieren mostrar su “superioridad” frente al resto de sus compañeros en el colegio, hablamos de acoso escolar o Bullying. El bullying es un anglicismo que hemos acuñado para referirnos al acoso escolar y a cualquier forma de maltrato físico, verbal o psicológico que pueda producirse en el entorno escolar, de forma reiterada.

Con la aparición de las nuevas tecnologías se ha producido un aumento de este tipo de acoso, así como se ha favorecido el traspaso del abuso fuera de las fronteras del entorno escolar, pues ahora también en casa, las víctimas están desprotegidas, es lo que conocemos como ciberacoso o ciberbullying, que implica el uso de las nuevas tecnologías por parte de un individuo con el fin de acosar a otro, a través de ataques personales, publicación de información íntima, falseo de datos/información, amenazas, etiquetas peyorativas, hasta hacer uso incluso de connotaciones sexuales.

¿Hay un perfile típico de cyberbull?

En cuanto a las características psicológicas y comportamentales del agresor debemos destacar que este no necesariamente presenta un perfil perturbado desde el punto de vista psicológico. En el caso del bullying si que podemos ver cómo el menor acosador suele valerse de su superioridad física, mientras que en el ciberbullying no existe un perfil único y mucho menos tiene por qué ser más fuerte que su víctima, ya que se trata de una forma indirecta de agresión, en la que los agresores a través  del anonimato se sienten  seguros y ser descubiertos.

Respecto a las víctimas, podemos decir que gran parte de los casos de ciberbullying vienen precedidos por un bullying presencial, éstas ya han sido acosadas en el plano físico. Se trata de alumnos con pocos amigos, a los que les cuesta las relaciones sociales.

Un estudio realizado por la Generalitat de Cataluña (Análisis y abordaje del acoso entre iguales mediante el uso de las nuevas tecnologías) pone de manifiesto, en relación a las víctimas de ciberacoso que en ellas nos encontramos con “estados emocionales negativos, que  expresan disgusto, miedo, soledad, frustración, estrés…,  trastornos del sueño y que al mismo tiempo evita la escuela y presenta dificultades en la concentración con una disminución en el rendimiento académico, pérdida de interés en actividades sociales y tendencia al distanciamiento y el aislamiento”.

Ante la aparición de estos síntomas, se debe prestar más atención al niño, e intentar descubrir el origen del malestar, la incontinencia urinaria, etc. De forma que “investiguemos” por qué tal cambio en él, de forma sutil hay que averiguar si es víctima de abusos o burlas por parte de algún compañero.

¿Cómo actuar ante el Ciberbullying?

A la hora de abordar a un menor del que sospechemos esté sufriendo una situación de ciberacoso, los primeros pasos a dar en este aspecto son reabrir las vías de comunicación, sobre todo escucharle; evitar a toda costa la culpabilización de la víctima;  transmitirle la confianza y el apoyo necesaria para que recupere su autoestima y dejar bien claro que ni tiene que soportar esa situación y ni sus seres queridos piensan permitirlo. Para que la victima cuente lo ocurrido, además de dejarle libertad al respecto para que lo haga, ayudarle a través de preguntas abiertas, así podremos conocer los detalles de los hechos, los implicados y cuáles y que alcance  han tenido  exactamente las situaciones de ciberbullying que ha sufrido.

Una vez conocidos los hechos, se debe acudir al colegio y contrastar la información con profesores y tutores, para recabar ayudas e iniciar acciones particulares y conjuntas al respecto, que pongan fin a la situación. En casos extremos puede acudirse a la vía judicial, aunque tal y como apuntan los expertos, “es el último recurso al que hay que acudir para solventar situaciones que no han podido solucionarse por otros medios”, puesto que “se trata de un trámite doloroso, que acaba por victimizar de forma casi definitiva al que lo sufre y que en muchos casos acaba con su autoestima y su confianza en la Justicia”.

¡No al cyberbulling!

Habrá quien alegue que siempre ha habido abusados y abusones, que son cosas de críos, que estas cosas hacen más fuerte y  preparan para la vida, etc. Habrá quien hasta se lo crea, eso tiene la ventaja de dejar las conciencias tranquilas. Pero la realidad es otra. Nadie  tiene porque crecer con miedo. El niño abusado que crece con miedo,  probablemente vivirá su vida adulta con miedo y un futuro de inseguridades y carencias afectivas. El cobarde abusón de hoy, probablemente abusará cobardemente en el futuro,  siempre que pueda y mientras pueda y se le permita. El que permite la injusticia, es  cómplice de la injusticia.

Sentirse seguro y protegido es la base para que un niño crezca feliz. Después el amor, la confianza y el respeto de los que le rodean, por regla general,  harán que un niño se convierta en  un adulto seguro de sí mismo, que no tolere las injusticias, que no permita que pisoteen sus derechos, que sepa luchar por aquello que quiere y por  lo que cree. Será una persona libre,  y eso es lo mejor que puede llegar a ser una persona.

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Categorizado en: Intervención Social

2 Comentarios

  1. antonia maria mshdaleno dice:

    estoy muy de acuerdo con el articulo.pone de manifiesto el que muchos de nuestros hijos se encuentren desprotejidos ante cierta clase de personas y los padres a veces somos los ultimos en darnos cuenta asi que mucha comunicacion y a estar atentos

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  2. María Sierra Ceballos María Sierra Ceballos dice:

    Me parece muy interesante todo lo que comentas en el artículo y la información para ampliar también ya que el fenómeno social del que nos hablas, considerado como acoso, es bastante reciente.

    Pienso que por eso mismo es desconocido para muchos que hemos tratado o tratamos con niños. Por lo que artículos de este tipo nos pueden acercar a la realidad que viven, así como aprender a detectarlo y conseguir que no vaya a más o derive en conductas más agresivas o perjudiciales para el niño/a.

    Es un recurso digital muy interesante y muy útil ¡Gracias!

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