Cómo identificar y tratar las altas capacidades intelectuales

¿Eres un genio? Detectando y tratando las altas capacidades intelectuales

Número de visualizaciones
08/02/2019

¿Habéis repetido curso? Escuchas al profesor/a impartiendo las mismas clases, exactamente de la misma forma. Es como Bill Murray en aquella película, hastiado de vivir el día de la marmota una y otra vez. ¿Lo recuerdas? ¡Se le agotaron las formas de suicidarse!

Un niño/a con altas capacidades intelectuales siente algo muy parecido cuando está en un aula donde no se estimulan sus inquietudes de forma adecuada. Un tremendo aburrimiento.

Por desgracia, la educación formal sigue siendo una obligación más que un disfrute para la mayoría de los alumnos/as. Cuando, además, no te cuentan nada nuevo o te sobran 54 minutos de una explicación de 55, evitarás a toda costa semejante tortura.

Como ves, ser especialmente inteligente no te garantiza tener una vida más fácil. Y tampoco cuando eres adulto. Al contrario, la vida de muchas de estas personas está marcada por el sufrimiento.

Pero, ¿cómo podemos identificar a tiempo a las personas superdotadas? ¿Cómo se pueden desarrollar sus capacidades?

En este artículo trataremos todas estas cuestiones y más, intentando dibujar un mapa detallado sobre las altas capacidades intelectuales tanto en población infantil como en la adulta.

 

El comportamiento de niñas y niños con altas capacidades intelectuales

Cuando se piensa en las características de la población infantil con altas capacidades intelectuales, lo primero que nos viene a la cabeza seguramente sea la presencia de un alto cociente intelectual. Pero, si lo pensamos bien, esto tampoco nos dice mucho. Tan solo nos indica que ciertas habilidades de razonamiento, memoria o creatividad pueden estar excepcionalmente desarrolladas. Pero hay mucho más.

Los niños/as con altas capacidades son una población muy heterogénea. Algunas características son compartidas por la mayoría, pero cada chico/a mostrará su propia idiosincrasia. Para los profesionales y familiares no es tan fácil detectar y tratar correctamente a esta población. Para facilitar esta labor, exponemos la siguiente lista a modo de resumen de sus principales peculiaridades:

  • Facilidad de aprendizaje cuando están motivados.
  • Gran capacidad para la resolución de problemas complejos tanto teóricos como prácticos.
  • Comprensión de ideas complejas y abstractas con rapidez.
  • Vocabulario extenso y uso de una estructura lingüística compleja.
  • Capacidad para generalizar y formular principios a través de la transferencia de aprendizajes.
  • Alta creatividad.
  • Interés especial en áreas de investigación intelectual.
  • Capacidad para el aprendizaje autodirigido, sobre todo en actividades extraescolares.
  • Suelen ser inconformistas, mostrando un pensamiento independiente.
  • Actitud perfeccionista con una gran tendencia a la autocrítica.
  • La timidez es un rasgo común de su personalidad.

Pero lo que más ayuda a identificar a una persona con altas capacidades intelectuales no son las habilidades en las que sobresalen, sino sus dificultades. Es importante conocerlas, puesto que se piensa que estos niños/as rozan la perfección y por lo tanto no se espera de ellos que puedan mostrar comportamientos desadaptativos. Algunas dificultades son:

  • Dificultad para aceptar los razonamientos que no son lógicos.
  • Altas exigencia y autoexigencia que les lleva a mostrarse insatisfechos/as.
  • Demasiado confiado.
  • Rigidez en sus objetivos.
  • Se frustran con facilidad.
  • Rechazo al pensamiento convencional. Necesidad obsesiva de comportarse de forma creativa.
 

Características de los superdotados adultos ¿Eres uno de ellos?

Los adultos/as con altas capacidades intelectuales mantienen esas habilidades destacadas que ya mostrarían en la infancia, además del requisito de un cociente intelectual de 130, que es la cifra que marca el límite inferior de las altas capacidades. Sin embargo, ¿quién no recuerda la adolescencia como una época crítica y llena de altibajos?

Las dificultades que acompañan a los niños/as durante toda su infancia se intensifican en la adolescencia. Esta es una etapa crucial para la formación de nuestra personalidad. No es menos para los superdotados/as. A consecuencia de los posibles problemas de adaptación sufridos en la escuela o en la sociedad en general, es común que estos adultos se muestren insatisfechos y frustrados.

Adultos con altas capacidades intelectuales

A continuación enumeramos las características más relevantes de la población adulta con altas capacidades. Aunque sean las más comunes no son necesarias, por lo que pueden estar o no presentes. Veamos si te identificas con alguna de ellas:

  • Curiosidad especialmente intensa.
  • Gran creatividad e imaginación.
  • Muy observador/a. Se fija en los detalles.
  • Tiene interés en ámbitos muy variados.
  • Lector apasionado/a.
  • Vocabulario notable.
  • Ideales acérrimos y marcado enfrentamiento ante las injusticias.
  • Perfeccionismo muy marcado que lleva comúnmente a la parálisis que provocan las dudas y el miedo al fracaso.
  • Sentido del humor sofisticado y, en ocasiones, difícil de entender por los demás.
  • Pereza y aburrimiento frecuentes.
  • Obsesión por el control.
 

El sufrimiento de no encajar con los demás

Además de las características antes descritas, quiero destacar dos fenómenos muy comunes. El primero es el llamado síndrome del impostor. Igual que la inteligencia, el éxito tampoco garantiza la felicidad. La baja autoestima lleva a estas personas a vivir atemorizados porque se descubra que en realidad son un fraude. Muchos nos preguntamos cómo tantas estrellas virtuosas acaban suicidándose. Este síndrome podría ser la respuesta en muchos casos.

Por otro lado tenemos la inhibición intelectual o “complejo de albatros”. Ser el ave voladora de mayor envergadura (lo siento, cóndor de los Andes) te convierte en una reina de los aires. Planeas a merced del viento sin ninguna dificultad. Sin embargo, tus enormes alas te hacen muy torpe en tierra firme. Cuando los demás están ahí abajo y no quieres sentirte solo, ¿qué puedes hacer? La respuesta es tan dolorosa como obvia: cortarte las alas.

De esto trata la inhibición intelectual. Las personas con altas capacidades intelectuales limitan y ocultan sus cualidades para ser aceptados por los demás.

Como veis, trabajar para la atención e integración de las necesidades de esta población evitaría un gran sufrimiento.

 

Obteniendo el máximo potencial de los/as altas capacidades

Puedo decir sin temor a equivocarme que todos éramos más creativos cuando éramos niñas y niños. ¿Por qué? ¿Qué nos ha pasado? ¿Simplemente hemos madurado?

El famoso investigador Ken Robinson, nombrado Sir por la reina Isabel II, es un experto mundial sobre enseñanza y creatividad. Con respecto a la enseñanza formal actual, es tajante “las escuelas matan la creatividad”.

Cuando eres una persona especialmente creativa, el paso por la escuela puede ser altamente traumático. Por eso es importante que comencemos a tomar ciertas medidas.

Lo primero que hay que hacer es evaluar las necesidades específicas de cada alumno para desarrollar un plan especializado. Si se cuenta con suficiente flexibilidad organizativa, estas necesidades guiarán irrevocablemente una intervención exitosa.

De forma general, será importante potenciar la motivación de estos niños/as para evitar en la medida de lo posible el aburrimiento. Para ello es esencial escuchar cuáles son sus inquietudes. También será importante crear un ambiente positivo y acogedor, fomentando la diversión y el disfrute en el aula.

Por supuesto, de estas medidas se beneficiaría cualquier alumno/a, pero especialmente los que presentan altas capacidades intelectuales. Y todo esto sin entrar en la importancia de las inteligencias múltiples. Para ampliar esta información es muy útil esta guía del Gobierno Vasco.

Una educación eficaz es el ingrediente principal de una sociedad exitosa. Atender a las personas especialmente capacitadas para realizar grandes aportes nos acercará con mayor premura al desarrollo y la innovación. Evitaremos un gran sufrimiento al tiempo que aceleraremos hacia el futuro.

 Entonces dejaremos de sentirnos atrapados en el tiempo y podremos parafrasear las palabras de Bill Murray:

—¿Sabes qué día es hoy?

—No, ¿cuál?

—Hoy es mañana.


Y si sigues con hambre de conocimiento sobre educación, aquí tienes algunos artículos de interés:

Categorizado en: Ciencias de la educación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto