síndrome del trabajador quemado

Síndrome del trabajador quemado: el síndrome de Burn-Out

Número de visualizaciones

POR

Marta Cantero
Diplomada en enfermería por la Universidad de Granada. Profesora titular del departamento Sociosanitario de INESEM en áreas de la sanidad, primeros Auxilios y atención a la dependencia. Experiencia profesional prestando servicios de apoyo y cuidados especializados.

El síndrome de Burn-out también conocido como el síndrome del trabajador quemado es un estado emocional físico o mental que el trabajador padece.

Se sienten quemados  porque los resultados obtenidos no cumplen con sus expectativas y corren el riesgo de sufrir apatía y desinterés.

Los síntomas del síndrome del trabajador quemado

El síndrome del trabajador quemado se caracteriza por la presencia  de síntomas como:

  • Síntomas de carácter somático: Quejas, dolores de cabeza, insomnio, pérdida de energía física.
  • Conductas y actitudes relacionadas con el área laboral: Aparición de desconfianza hacia los compañeros de trabajo, deseo de dejar el trabajo, poca colaboración.
  • Alteraciones emocionales: Sensación de falta de energía, de no dar más de sí, sentimiento de vacío, culpabilidad, cambios frecuentes de humor, baja realización personal, disminuye la autoestima laboral
  • Disfunciones en la conducta personal: Disfunciones sexuales, abuso del tabaco y conductas violentas que pueden presentarse de manera hostil.

El síndrome de Burn-out o síndrome del trabajador quemado se genera en la gente que realiza su trabajo directamente con personas como es el caso de los enfermeros, de los cuales hablaremos un poco más adelante.

Síndrome del trabajador quemado: grupos de riesgo

Aun así vamos a citar el grupo de riesgo que existe.

Todos aquellos profesionales relacionados con el ámbito sanitario, docencia, policías, pilotos, políticos tienen prevalencia a sufrir éste tipo de trastorno.

Concretamente el perfil del enfermero es el que más se ajusta a ello, ya que tienen una relación interpersonal con el paciente.

El perfil se adecua a las siguientes características:

“Mujer de 50 años, con más de 24 años de antigüedad y 16 años trabajando en el mismo centro bajo una gran presión asistencial”

El síndrome de Burn-out puede ser debido a:

  • Continuo contacto con el dolor, sufrimiento y muerte.
  • Sobrecarga laboral por excesiva cifra de pacientes que atender, presión de horarios y enfermedades cada vez menos reversibles.
  • Falta de apoyo por parte de las instituciones.
  • Bajo salario.

¿Se puede prevenir el síndrome del trabajador quemado?

Como medidas de prevención y apoyo recomendaremos:

  • Técnicas de relajación
  • Medidas de autocontrol encaminadas a fortalecer los lazos de unión entre compañeros de trabajo.
  • Evitar conflictos de competencia.
  • A la hora de organizarse el trabajo, se debería de tener en cuenta la personalidad de cada uno, su edad y su formación.
  • Evitar las jornadas excesivas de trabajo.
  • Terapia grupal, en la cual lo que se quiere llegar a conseguir es aumentar la comunicación sobre cuestiones de trabajo para así favorecer una obtención adecuada de apoyo emocional.

La importancia de controlar el nivel de estrés

Otros de los recursos que podemos comentar, es que existen actualmente una gran variedad de escalas de medida que valorarán tanto el nivel de estrés como la insatisfacción laboral.

Uno de los ejemplos es la Escala “Job Dissatisfaction Measure” la cual consta de 5 parámetros que van desde “totalmente de acuerdo” hacia “Totalmente en desacuerdo”.

Ahora les voy a comentar el claro ejemplo de cómo se encuentra la situación laboral cotidiana actualmente en los hospitales, la cual origina grandes niveles de estrés en los profesionales y a su vez sensación de nerviosismo y estrés que son transmitidas a los propios pacientes hospitalarios.

“El viernes fue un mal día en la unidad del Hospital. La enfermera de turno estuvo toda la noche con D.J.F.G. paciente de la cama 205. El médico de planta había pasado la semana de guardia en guardia. Como era de esperar, el humor de los profesionales no era el mejor y los enfermos estaban inquietos. La gota que colmó el vaso fue cuando el paciente, que sufría de neumonía, se negó a tomar la medicación mientras gritaba: “¡¡¡Los médicos no sirven para nada!!”

Como les comentaba en ésta situación podemos apreciar claramente el nivel de estrés que se genera frente a la gran carga de trabajo que llevaban acumulada éstos profesionales durante su jornada laboral pero debemos saber que frente a todo esto y mucho más existe solución excepto para la muerte, por lo tanto ¿qué mejor solución que ponerle remedio previamente?

 

 

 

 

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto