nutrición parental

Requisitos para elaborar una correcta nutrición parenteral

15/03/2017
Número de visualizaciones

La nutrición parenteral (NP) consiste en administrar nutrientes al organismo por vía extradigestiva, es decir, vía intravenosa. Los motivos para que sea necesaria este tipo de nutrición son en los que hay diagnosticada de manera precisa la imposibilidad de absorción de los nutrientes de los alimentos por la vía digestiva normal como podría ser por ejemplo, un tumor digestivo, grandes quemados o tiempos en los que se requiere una inactividad intestinal por el motivo que sea.

Esta ingesta será personalizada para cada individuo en función de la calidad y cantidad necesaria, aunque, bien es cierto que se diseña de manera específica para colectivos con necesidades nutricionales diarias comunes (como podría ser estrés metabólico por ejemplo o cualquier enfermedad específica). Por ello, se acaba formando un “catálogo de dietas” en los hospitales.

Los expertos en la materia siempre han llegado al consenso de que es necesario protocolizar la obtención de las fórmulas de la nutrición parenteral con la finalidad suprema de:

  • Encontrar anomalías en el aporte de nutrientes. Teniendo unos umbrales nutricionales máximos y mínimos, es mucho más fácil detectar éstas.
  • Supervisar que el aporte nutricional es el adecuado en función del paciente, sus necesidades y características.
  • Detectar posibles fallos en cuanto a electrolitos.

Los llamados impresos de solicitud, mediante los cuales, se recogerá la máxima información del paciente a fin es especificar todo lo posible su dieta, recogen información crucial de éste, como puede ser  la vía de acceso de esta nutrición parenteral, el tiempo de administración, especificaciones concretas de alguna otra enfermedad que pudiera interferir en la correcta asimilación de ésta, así como las indicaciones propias de la nutrición parenteral.

Puede que de lo más complicado a lo que nos tenemos que enfrentar para la realización de la fórmula sea el definir la relación correcta entre macro y micronutrientes así como el aporte de electrolitos. Como hemos advertido anteriormente, los requerimientos varían con la edad, peso, estado de hidratación y la enfermedad de base y están predispuestos a cambios si se presentasen complicaciones como fiebre, diarrea o vómitos entre otras.

Nutrientes involucrados en la Nutrición Parenteral

Para delimitar estos requerimientos, vayamos mencionando todos los nutrientes involucrados (basándonos en Protocolos diagnóstico-terapéuticos de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica SEGHNP-AEP):

-Proteínas: Como en cualquier tipo de nutrición, están se verán variadas en función de la edad del paciente. Los requerimientos para el buen  balance nitrogenado suele ser de 3 g/kg/día en recién nacidos pretérmino: 2.5 g/kg/día en lactantes menores de 2 años, 1.5 a 2.0 g/kg/día en niños hasta la adolescencia, y 1.0 -1.5 g/kg/día en adolescentes y adultos. Hay mención especial en el uso de aminoácidos como taurina y cisteína para el caso de lactantes.

-Energía: Ésta varía según la edad, actividad física y estado de salud del paciente. Cómo cualquier cálculo de necesidades energéticas puede calcularse mediante las fórmulas emitidas por OMS/FAO/ONU. O bien hacer uso de unas tablas estandarizadas donde los rangos son para recién nacidos pretérmino 110 hasta 150 kcal/kg peso/día, entre 90-100 para bebés de 0 a 1 año, 75-90 para el caso de niños hasta 7 años, 60-75 hasta 12 años y por último de 30-60 kcal/kg peso/día para adolescentes de entre 12 y 18 años.

-Hidratos de carbono: La glucosa está considerada universalmente como el carbohidrato más idóneo en la NP. La variación de concentración en la que se puede aplicar es muy amplia, pues puede ir entre un 5 y un 70%, oscilando de entre unas 200 kcal que serían aportadas en un litro de alimento al 5%, hasta las 2800 kcal si el porcentaje de concentrado fuera al 70%. Hay que recordar que en pacientes con este tipo de alimentación, sometidos a estrés metabólico, puede presentar inconvenientes como hiperosmolaridad o desehidratación entre otros. Por ello, se recomienda un aporte no superior a 7 mg/kg/minuto.

-Lípidos: Poseen el poder calórico más alto de todos los macronutrientes con 9 kcal/g. Van a ser los encargados de prevenir el déficit de ácidos grasos esenciales. Hay varias soluciones “tipo” por ejemplo en pediatría, es muy utilizada la fórmula de triglicéridos de cadena larga (LCT al 20 o al 30%). Los aportes de grasa deben ser inferiores a 1.5-2 g/kg/día y es más aconsejable que éstos sean aportados en perfusiones largas para prevenir efectos pulmonares.

-Minerales: Es importante tener en cuenta las características de solubilidad y precipitación que pueden acompañar a estos micronutrientes, estando por ello limitadas las cantidades de calcio y fósforo y siendo su aplicación en forma de externa a la nutrición parenteral para el caso del primero y mediante los fosfolípidos para el segundo. Hay que prestar especial atención a fosfato, potasio, sodio, calcio y magnesio. Los oligoelementos que habitualmente sí se añaden a la NP son el zinc (4.5-6 mg/día), cobre (1 mg/día), manganeso (0.8 mg/día) y cromo (0.1 mg/día).

-Vitaminas: la NP debe contener tanto vitaminas hidro como liposolubles y se pueden utilizar preparados de éstas a partir de los 11 años de edad del paciente a excepción de la vitamina K, aunque no hay un consenso entre inclusión o no de estos preparados. El gran interés en este apartado de nutrientes se basa en la capacidad antioxidante de alguna de ellas.

La nutrición parenteral suele estar asociada a la geriatría donde es más utilizada. A día de hoy hay aspectos como estado cognitivo, fragilidad o posibilidad de recuperación que pasan un poco por alto. Igualmente, son los recién nacidos un colectivo que se ha beneficiado con éxito este tipo de nutrición. El desarrollo de formulaciones más específicas y avanzadas y los mayores conocimientos de la nutrición parenteral están consiguiendo reducir los casos de desnutrición, de intolerancias y hasta conseguir que ésta pueda ser incluso domiciliaria, ya que cada vez los problemas de infección, metabólicos y/o mecánicos son menores.

La mejor y más eficiente farmacia está dentro de tu propio sistema.-Robert C. Peale.

3+
Categorizado en: Salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto