Talidomida

Los hijos de la Talidomida

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17/10/2013


Las negligencias  provocadas por la venta de fármacos causantes de efectos perjudiciales para la salud,  se convierte en ocasiones, en  titulares escurridizos  en los informativos cotidianos, pero su presencia en el mercado es real, provocando un sentimiento de indefensión en la población en general, no sólo por los efectos que pueden llegar a provocar, sino por el desconocimiento que el ciudadano medio tiene al respecto.

Sólo en el último año, y siguiendo las informaciones del Colegio Oficial de Farmacéuticos, se han retirado 77 lotes de medicamentos en España, por determinados motivos, y aunque el control existente puede considerarse como “seguro” para la población, no siempre ha sido así.

El caso de la talidomida es un claro ejemplo de esta práctica, con repercusiones muy graves entre los afectados.

Se trataba de un fármaco sedante, introducido en el mercado, en 1957, aunque tardó algunos años en llegar a España, este medicamento era utilizado principalmente para el tratamiento de la ansiedad y las náuseas provocadas durante los primeros meses de embarazo.

La administración de talidomida en mujeres embarazadas provocó malformaciones en los fetos, principalmente focomelias, ausencia de extremidades y otras agenesias.

Tras la prohibición de su venta y distribución a escala mundial de este fármaco, en 1961, en España se siguió distribuyendo hasta 1963. Este es uno de los hechos más indignantes entre los afectados, ya que los responsables, no sólo no retiraron de inmediato el fármaco del mercado, sino que se continuó su distribución, incluso tras conocer los devastadores efectos que producía en el desarrollo del feto.

En España, la Asociación de Victimas de la Talidomida (AVITE), ha reclamado el pasado lunes día 13 en los juzgados de Madrid a la farmacéutica Alemana Grünenthal, que ésta, les indemnice con 204 millones de euros por las malformaciones sufridas como consecuencia de los efectos provocados por la Talidomida.

La indignación de los afectados radica principalmente en el desprecio total de la farmacéutica hacia los casos en nuestro país, tras el conocimiento que en Alemania se ha indemnizado con casi 600 millones de euros a los afectados, mientras que en España, no sólo no se ha indemnizado, sino que en su defensa, la defensa, achaca  la falta de pruebas que relacionen el fármaco con los casos presentados como su principal defensa frente a la acusación.

Esta aportación al caso de la Talidomida, tiene como objetivo el dar a conocer esta situación y apoyar a los afectados, deseándoles que los acontecimientos se tornen favorables en el menor tiempo posible, y se reconozca así su situación.

A continuación, os propongo reportaje que ampliara la conciencia colectiva hacia los denominados “hijos de la talidomida”.

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Categorizado en: Salud

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