la harina es uno de los 5 venenos blancos

Los 5 venenos blancos de la alimentación actual: Harina refinada

25/06/2013
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Continuamos la saga de venenos blancos de la alimentación actual hablando de la harina refinada. Para ello, comenzaremos con en el cereal más utilizado en su elaboración, el trigo. Este cereal forma parte de nuestra alimentación desde hace relativamente pocas generaciones, si las comparamos con la aparición del ser humano como especie. De hecho, podría decirse que el ser humano ha vivido el 99% de su historia sin la necesidad de consumir trigo. Pero es desde que apareció la agricultura, hace unos 10000 años, cuando comenzamos a cultivarlo e incorporarlo en nuestras preparaciones culinarias. Para poder ser consumido, como mínimo, debe ser molido y transformado en harina, y a partir de ésta se pueden elaborar multitud de subproductos derivados, con el pan como producto estrella.

El consumo de trigo en sus diferentes formatos ha ido aumentando hasta que, prácticamente en el último siglo, se nos ha comenzado a vender como el alimento salvador que erradicará el hambre en el mundo. Sin embargo la realidad es otra muy diferente.

Porqué el trigo no es una solución al hambre en el mundo

A día de hoy, el hambre sigue siendo un gravísimo problema de salud pública, afectando a 1 de cada 6 personas que habitan el planeta (unos 870 millones). Por tanto, los pronósticos con los que nos bombardeó la industria alimentaria en su día no se han cumplido. De hecho, el efecto ha sido el contrario, en vez de erradicar el hambre en el mundo, la superproducción de trigo lo que ha logrado es aumentar la obesidad y sus enfermedades asociadas (diabetes, hipertensión, dislipemias, enfermedades cardiovasculares, cáncer) hasta ser calificada de epidemia mundial. En los últimos estudios epidemiológicos se está viendo reflejada esta situación, ya que las conclusiones que arrojan son que la obesidad mata a más personas que la inanición actualmente.

Y es que la producción mundial de trigo podría ser suficiente para alimentar al doble de la población mundial. Sin embargo, para alimentar a los países con bajos ingresos, la industria alimentaria tendría prácticamente que regalarlo. Y digo yo…¿cuándo ha pensado la industria en otra cosa que no sean sus ingresos? Nunca. Por lo que se hace inviable donar parte de la producción a los países pobres, así pues, para aprovechar la superproducción de trigo se dedican a atiborrar a los países que sí pueden pagar sus expectativas económicas, induciendo la mayoría de enfermedades crónicas antes mencionadas.

La opinión de una profesional

Reflexionando sobre todo esto llego a una cuestión que me trae de cabeza:

Está establecido que la base de la alimentación son los cereales y alimentos hidrocarbonados en general (harina, pan, pasta, arroz, patata, etc.), de igual modo que se considera el perfil calórico adecuado para una dieta equilibrada aquel en el que el 55-60% de las kcal proviene de los hidratos de carbono, el 12-15% de las proteínas y el 25-30% de la grasa. Pero cada vez desconfío más de estas “leyes universales de la alimentación”, y ya hace tiempo que me planteo si realmente estas pautas alimentarias han sido establecidas pensando en la salud de las personas o en los intereses de la industria.

Nuestro organismo, aparte de agua, está formado principalmente por proteínas y grasa. Solamente somos capaces de almacenar unos 500 gramos de hidratos de carbono en total. Entonces ¿Por qué nos obsesionamos en consumir más de la mitad de los nutrientes en forma de hidratos de carbono? ¿Por qué a la industria le interesa? Mi opinión es que tristemente es así, y si no, tiempo al tiempo.

¿Por qué muchos profesionales consideramos a la harina refinada un veneno?

Las partes de mayor valor nutritivo del grano de trigo (salvado y germen) se eliminan en el refinado de las harinas blancas. De hecho, la harina refinada es prácticamente puro almidón, y cuanto más fina y blanca es, dispone de menor cantidad de fibra, vitaminas y minerales, además de presentar una mayor superficie de almidón a las enzimas encargadas de hidrolizarlo, por lo que es transformado en glucosa muy rápidamente, teniendo un índice glucémico muy alto. Por tanto, la harina blanca se comporta en nuestro organismo prácticamente como el azúcar refinado (otro de los venenos blancos), por lo que es tan tóxica y adictiva como éste, además de una fuente de calorías vacías.

¿Por qué se elimina lo mejor de la harina en su refinado? Muy sencillo, para que se conserve durante más tiempo, pueda tener una vida comercial mayor y aguante más en los estantes del supermercado. O sea, de nuevo porque a la industria alimentaria es lo que le interesa, ya que:

  • El germen de trigo es rico en ácidos grasos insaturados que se enrancian rápidamente.
  • El color blanco y homogéneo resulta más atractivo al consumidor.
  • Conlleva menores costes de producción a la larga.
  • Por tanto, el alto índice glucémico unido a la gran cantidad de glucosa que aporta (carga glucémica) hacen que cada vez que consumimos productos derivados de la harina refinada desestabilicemos los niveles de glucosa e insulina en sangre, induciendo futuros problemas en el metabolismo hidrocarbonado que pueden desencadenar en diabetes y obesidad. Pero es que para colmo, en su blanqueado se utilizan productos químicos como el óxido de cloro que dejan en el producto final un compuesto químico muy tóxico: el aloxano, una sustancia utilizada experimentalmente para producir diabetes en ratas de laboratorio.
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Categorizado en: Dietética y Nutrición

14 Comentarios

  1. ROBINSONS dice:

    El trigo como tal consumido en forma balanceada en la alimentacion no es dañina. LO NOCIVO SON LOS PROCESOS QUE LLEGAN A HACER LAS GRANDES EMPRESAS PROCESADORAS DE ALIMENTOS, LOS ADITIVOS, BLANQUEADORES, REFINADORES A ESTOS ALIMENTOS LO DESMERECEN Y NOS CREAN A LOS CONSUMIDORES TRASTORNOS DIGESTIVOS.

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    • Verónica Vivancos Gómez Verónica Vivancos Gómez dice:

      Hola Robinson,
      efectivamente lo peor de los alimentos es el procesado al que son sometidos, debemos acostumbrarnos a consumir productos frescos o elaborados por nosotros.

      Un saludo y gracias por su aportación.

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  2. Eugenia dice:

    Como Técnica Molinera, no estoy del todo de acuerdo en que se eche óxido de cloro. El proceso de moler el trigo es de lo más sencillo. Se muele, se separan las partes (que como bien decis son las que afean el producto final) y se sigue moliendo hasta llegar al calibre deseado. Con esto no quiero decir que no esté deacuerdo con que es mejor un producto integral q refinado. Otras de las razones por las que se quitan el germen y el salvado es porque para la panificación es mejor quitarlo ya que obstruyen el proceso de fermentación a la hora de hacer el pan.También tengo q añadir que cuidadito con los panes integrales….no suelen existir como tal ya que echar cascaras de salvado a una harina blanca refinada no se convierte en integral. Integral no es igual a harina manchada de salvado, integral es hacer harina con el grano íntegro (entero).Un saludo.

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    • Verónica Vivancos Gómez Verónica Vivancos Gómez dice:

      Estimada Eugenia,

      Muchas gracias por su aportación, es muy interesante. El intercambio de información y conocimiento es una buena forma de enriquecimiento.

      Gracias también por visitar nuestra revista online.

      Que tenga un buen día.

      Un saludo,

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  3. J.Manuel dice:

    Siempre ha y pros y contras. Yo tuve un ataque de gota y a partir de entonces tuve que abandonar el consumo de integrales. Imagino que en la moderación y autocontrol estará la solución. 

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  4. patricia dice:

    buenos dias, estamos tratando de eliminar la harina refinada de nuesta alimentacion y me encuentro con dos dificultades una de ellas que en la mayoria de las panaderias el pan integral o de mezcla de cereales lleva como minimo 50% de de harina de trigo refinada por lo que resulta complicado conseguir pan puramente de cereales integrales , solo seria asi el casero.por otro lado tambien se me presenta la duda que al tomar tanto integral se dificulta la absorcion de otros minerales como hierro y calcio por el contenido en fitatos y oxalatos, esto es asi? podria orientarme para saber como hacerlo lo mejor posible, gracias

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    • Martín López Martínez dice:

      Patricia, es cierto que puede ser difícil encontrar harinas no refinadas en panadería, no obstante no es algo imposible. Por otro lado, como bien dices el alto contenido en flatos y oxalatos, hace que se reduzca la absorción de hierro y calcio. La opción que podemos hacer es aumentar el consumo de estos minerales un poco y no excedernos en el consumo de pan. Saludos

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  5. victor dice:

    En realidad, a ninguno nos gusta tomar “veneno”. Pero cuando uno decide empezar a tomar harinas integrales, no refinadas, que por otro lado son un alimento de primera necesidad, se topa en la estanterías de las tiendas de “alimentación natural” con la cara dura de la industria del “sacarle el dinero” a a la gente que se quiere cuidar bien. Luego esta industria nos abre blogs, paginas web, publica manuales, y nos adoctrina en la “cultura del bienestar natural” , pero nos vende productos con una inflación de mas del 300%. Entonces uno se da cuenta de que la “industria” tan solo ha cambiado de collar, y que se trata del mismo perro, al que lo único que interesa es lucrarse con la salud de los demás, tras haberlos adoctrinado para que se sientan mejores personas por querer cuidarse un poco pero no saber como hacerlo. Nos cuentan que los tomates con estructura genética mejorada son cancerígenos, y nos ofrecen unos ricos tomates de huerto “biológico” (de donde si no iba a ser un tomate?) a un módico precio de 5 euros el kilo.

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