epoc

EPOC: “Vivir sin aire”

19/11/2014
Número de visualizaciones

¿Cómo sería vivir sin aire? La respuesta, obviamente sería no vivir, pero y ¿vivir con la sensación de que te falta el aire? Sin duda, algo nada agradable pero cierto, que ocurre con más frecuencia de lo que pensamos, y es que más de 63 millones de personas en todo el planeta se ven condenadas a llevar esta agónica existencia gracias a la EPOC, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, una enfermedad progresiva e irreversible, que cursa con dificultad para respirar y que se perfila ya como la tercera causa de muerte para el año 2030, siendo lo más interesante el hecho de que está estrechamente vinculada al consumo de tabaco.

Hoy se celebra el Día Mundial de la EPOC, bajo el lema “No es demasiado tarde”, buscando sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de abandonar el hábito tabáquico como principal factor de riesgo (solo el tabaco es el responsable del 90-95% de los casos), así como tratando de lanzar un mensaje positivo sobre las numerosas acciones que se pueden implementar para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.  ¿Todavía no sabes nada de esta enfermedad? Como “nunca es demasiado tarde”, en este post te lo contamos.

¿Qué es y cómo se produce la EPOC?

El concepto que subyace del acrónimo, es que se trata de una enfermedad progresiva de los pulmones, que empeora con el tiempo,  y que se manifiesta como una limitación en el flujo de aire respirado,  motivada principalmente por ser o haber sido fumador, aunque existen otras causas –las menos – que pueden provocar su expresión como: las genéticas, contaminación exterior del aire, polvos y productos químicos (vapores, gases, sustancias) en el entorno laboral…etc.

Su sintomatología típica se caracteriza por disnea o falta de aliento, tos que puede ir acompañada de flemas, sibilancias y presión en el pecho. Pero, ¿qué es lo que motiva su aparición?

El humo del cigarrillo y las partículas o gases dañinos, se comportan como sustancias irritantes que provocan una inflamación de las vías aéreas y estimulan la producción de moco por parte de los bronquios (esputo). Si la exposición es continuada, estos agentes son capaces de producir una inflamación crónica, en la que la cantidad de mucosa excretada es mayor, provocando un estrechamiento continuo de los bronquios, que será el responsable de la dificultad para respirar que manifiestan estos pacientes. A este estado es lo que se conoce como bronquitis crónica, yendo acompañado de síntomas como tos crónica y expectoración con moco. Otra manifestación de la EPOC que va más allá, y que se produce a nivel alveolar,  es el enfisema pulmonar, una destrucción del parénquima pulmonar que reduce la eficacia de los pulmones para llevar a cabo el intercambio gaseoso.

El resultado en ambos conduce a un empeoramiento de la calidad de vida de estos pacientes, quienes lentamente van viendo cómo se van limitando actividades cotidianas como caminar, preparar la comida o incluso el cuidado de su aseo diario.

¿Cómo se si padezco de EPOC?

El diagnóstico de esta enfermedad es relativamente sencillo, basada en un análisis de los síntomas del paciente y en una prueba de espirometría que permite detectar fácilmente si las vías aéreas están obstruidas. Por este motivo, desde las asociaciones de pacientes, se anima a todos aquellos que han sido o a son fumadores, a practicarse esta rápida prueba con objeto de detectar a tiempo la enfermedad y ralentizar y estabilizar su avance imparable.

El tratamiento de base tendrá como objetivo mejorar el pronóstico y reducir la sintomatología, acompañándose de un ejercicio físico adecuado al nivel de gravedad de la enfermedad, y de una alimentación sana de acuerdo con las recomendaciones de la dieta mediterránea, aunque cada paciente requerirá una valoración individual que determine sus intervenciones terapéuticas.

¿Qué podemos hacer?

Dicen los expertos que probablemente si no fumásemos, la EPOC no existiría, quedando reducida a una mínima expresión que rebajaría los índices de morbi-mortalidad y disminuiría el enorme impacto económico que soportan los sistemas sanitarios. Si bien es cierto que fumar no es la única causa, también lo es el hecho de que es la más importante. Por eso, y porque aún estamos a tiempo y “no es demasiado tarde”, antes de encender el próximo cigarrillo, imagina cómo sería vivir sin aire.

0
Categorizado en: Salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto