ahogamiento

Disfrutar del agua con precaución. El Riesgo de ahogamiento vale por todos.

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09/07/2013

El ahogamiento es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la muerte por ahogamiento como un proceso en el que la víctima sufre dificultad respiratoria por sumersión o inmersión de líquido, ocasionándole la muerte. Según la OMS, el ahogamiento es considerado como la tercera causa mortal de traumatismos no intencionados, generando un 7% del total.

Los más afectados son los niños de edades comprendidas entre uno y catorce años. Según estadísticas sobre urgencias atendidas en 2009 y 2010, un 60% resultaron ser niños menores de seis años y un 70% no usaban flotador ni sabían nadar. En el año 2011, 473 personas fallecieron por ahogamiento.

Las recomendaciones de la Cruz Roja: qué hacer si asiste a un caso de ahogamiento

La Cruz Roja quiere que tomemos conciencia del riesgo y nos ofrece una serie de consejos en caso de accidentes en playas y piscinas:

  • Si hemos sido testigos del accidente, lo primero haremos será proteger la zona en la que se ha producido, avisando a los bañistas de lo sucedido.
  • Intentaremos recoger toda la información posible acerca del accidente: lugar exacto, número de heridos y estado; con el objetivo de poder informar al 112 (emergencias),  en caso de que la playa no disponga de servicio de vigilancia y salvamento.
  • Una vez que el servicio de emergencias está en camino, deberemos controlar las constantes vitales de la víctima, es decir:
  1. Consciencia. Para descartar estados de inconsciencia se recomienda preguntar al herido cómo se encuentra y observar si su respuesta es coherente; también podemos pellizcarle para comprobar si reacciona.
  2. Frecuencia respiratoria, mediante la maniobra ver, oír y sentir.
  3. Frecuencia cardíaca.

Cómo salvar una persona de un ahogamiento. Maniobra de reanimación

A continuación, y siempre en caso de que la víctima permanezca en estado inconsciente, iniciaremos la maniobra de reanimación cardiopulmonar, que consta de las siguientes fases:

1) Primero abrimos la vía aérea del accidentado, colocando una mano en la frente y otra en el mentón, hacia arriba; así evitaremos que la lengua se vaya hacia atrás dificultando la entrada de aire.

2) A continuación comprobamos, mediante la maniobra antes descrita, si el accidentado respira. En caso de que no sea así es aconsejable colocarlo en posición lateral de seguridad y avisar al 112.

3) En caso de que continúe sin respirar, iniciaremos -siempre y cuando conozcamos la técnica- 30 compresiones torácicas (en el centro del tórax) y dos insuflaciones, alternando compresiones e insuflaciones a un ritmo de 100 compresiones por minuto.

4) Continuaremos con la técnica hasta que la ayuda especializada acuda al lugar del suceso.

Los consejos del Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad

  • Báñese en zonas seguras, con socorristas.
  • Si no sabe nadar, emplee chaleco salvavidas.
  • Haga caso del color de la bandera.
  • Preste especial atención a los niños.
  • Tras la ingesta de comidas, espere dos horas mínimo antes de bañarse.
  • No se lance de cabeza a la piscina si desconoce su profundidad.

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