dieta vegetariana equilibrada

¿Dieta vegetariana equilibrada?

Número de visualizaciones

POR

Julia Pérez Amigo
EDUCACIÓN:
  • Máster en Estudios de las Mujeres y de Género. Universidad de Granada/ Bologna, Italia
  • Licenciada en Antropología Social y Cultural. Universidad de Granada
  • Diplomada en Enfermería. Universidad de Granada/Firenze, Italia
  • Educadora Sexual y de Género. Instituto de Sexología Al-Ándalus. Granada.
EXPERIENCIA:
  • Profesora en Departamento Sociosanitario y Dpto Sociocomunitario en INESEM Business School
  • Educadora Sexual y de Género con mujeres adultas y adolescentes y Educadora para la Salud Sexual y la Igualdad en colegio público en Kampala, Uganda
  • Aplicadora de técnicas de piercing en diversos estudios de tatuaje.
ESCRIBE SOBRE:Salud · Sanidad · Terapias Alternativas · Mujeres · Igualdad de género · Educación Sexual
Enfermera, antropóloga, educadora sexual y de género y piercer profesional. Con amplia experiencia como docente de personas adultas. Actualmente cursando un máster de investigación en teorías de género y estudios de mujeres en la Universidad de Granada. Profesora en el departamento Sociosanitario en INESEM.

Instagram o Facebook se llenan de fotos de apetitosos platos sin un gramo de materia animal, batidos “Detox” o ensaladas y desayunos “healthy”, ¿a qué responde esta preocupación por la alimentación? Más allá de la moda de sumarse  a la dieta vegetariana, ¿cómo repercute en nuestra salud el hecho de reducir el consumo de carne, pescado y otros derivados animales? ¿Dieta vegetariana equilibrada, es posible?
Es importante distinguir entre los tipos de dietas vegetarianas existentes, que a grandes rasgos serían las siguientes (ninguna de ellas contempla el consumo de carne animal, sea de mamífero, de ave o de pescado):

– Vegana: no incluye ningún producto animal o derivado, como leche, huevos o miel.
– Ovovegetariana: se consumen huevos.
– Lactovegetariana: se consumen leche y derivados lácteos.
– Ovolactovegetariana: se incluyen tanto lácteos como huevos.

Las recomendaciones sobre el consumo de productos animales

Actualmente, se hacen recomendaciones desde distintas organizaciones relacionadas con la salud sobre la necesidad de reducir el consumo de carnes procesadas y de productos cárnicos en general. Un estilo de vida y una dieta cada vez más desordenados inciden de manera negativa en nuestra salud. Las dietas vegetarianas pueden ser una herramienta para mejorar la salud, teniendo además incidencia en otros aspectos de nuestra vida.
Una dieta vegetariana equilibrada es más que posible: es más probable llevar una dieta equivocada comiendo carne que no el revés. Los beneficios relacionados con la adopción de una dieta vegetariana son abundantes, sin embargo siguen pululando muchos mitos negativos sobre lo que puede ocurrir si se deja de comer carne animal. Los miedos relacionados con la imposibilidad de obtener todos los nutrientes necesarios para mantener la salud están muy extendidos, pero la dieta vegetariana es una opción completamente saludable y segura. Distintos estudios certifican este hecho, ratificando incluso la indicación de la dieta vegetariana en el primer año de vida, el embarazo o la lactancia.

No solo salud: porqué reducir el consumo de carne y los productos animales

En el planeta existen lugares donde culturalmente el consumo de carne es menor que en dietas como la mediterránea. Un buen ejemplo es el caso de la India, donde la mayor parte de la dieta se basa en el consumo de vegetales. El actual “boom” vegetariano puede deberse a muchos factores, entre ellos el contagio cultural que se produce gracias al auge de las redes sociales o el aumento de la preocupación por la salud, relacionado también con el culto al cuerpo sano.
Las motivaciones para cambiarse a la dieta vegetariana en cualquiera de sus vertientes van desde la salud hasta la ética. Los malos tratos que sufren los animales en el proceso de obtención de leche, huevos o carne son innegables. Desde mi punto de vista es clara la necesidad de repensar la relación que las personas establecemos con los animales, no solo a nivel de la industria alimentaria, si no farmaceútica, cosmética, del entretenimiento, etc.
Por otro lado, los costes de la industria ganadera y los niveles de contaminación que genera a nivel global (más del 14 % de las emisiones de efecto invernadero causadas por el ser humano, según la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación) son otro motivo que da fuerza a las opciones vegetarianas como estilos de vida que rechazan el modelo insostenible de relación de las personas con el medio ambiente.
En el año 1944 Donald Watson acuñó el término “vegan” (vegano), abriendo un camino no sólo para una dieta alternativa si no para un estilo de vida basado en el respeto absoluto por los animales. La dieta vegana supone un compromiso a todos los niveles, y me gustaría acabar este post con una frase del propio Donald, fallecido hace pocos años.
El veganismo es una filosofía de vida que excluye todas las formas de explotación y crueldad hacia el reino animal e incluye una reverencia a la vida.
En la práctica se aplica siguiendo una dieta vegetariana pura y anima el uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales

Os recomiendo así mismo el visionado del documental “Earthlings, del año 2003, que hace un repaso por muchas de las relaciones que establecemos con los animales a nivel productivo. En cualquier caso, no se trata de sumarse a la dieta vegetariana como imperativo si no como opción y, sobre todo, de comenzar a cuestionarnos cómo queremos que sea nuestra relación con los animales de aquí en adelante.

2+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto