La importancia de hidratar la piel con dermatitis atópica

Dermatitis atópica: síntomas, causas y tratamiento.

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25/10/2018

Cada vez es más frecuente encontrar productos indicados para las pieles atópicas en la mayoría de los establecimientos. Estas pieles son más sensibles y propensas a padecer alteraciones debido a sus características, como la dermatitis atópica. Seguro que has oído hablar de ella, pero ¿sabes realmente en qué consiste?. En el siguiente post trataremos los aspectos más importantes de esta patología.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa con xerosis (sequedad de la piel), prurito y brotes de eccema. De manera general comienza en la infancia  o en la adolescencia, siendo menos habitual su inicio en la edad adulta. La forma y la distribución corporal de las lesiones varían en función de la edad.

Las personas con piel atópica tienen alterada la función barrera de la piel. Esto se traduce en una gran pérdida de agua transepidérmica debido a la baja capacidad retención de la misma de la epidermis. Como consecuencia, la cantidad de lípidos también es menor, favoreciendo la sequedad y el picor de la piel. Por tanto, serán necesarios determinados cuidados específicos destinados a la correcta higiene e hidratación de la piel, mediante la aplicación diaria de sustancias emolientes y la evitación de productos irritantes, tanto cosméticos como textiles, con independencia de la gravedad de las lesiones.

¿Por qué aparece la dermatitis?

Hasta el momento se desconoce su causa exacta. Sin embargo, se conocen determinados factores que favorecen su aparición:

  • Genéticos: El riesgo de desarrollar esta patología aumenta cuando existe historia familiar de dermatitis atópica. De hecho, la gran mayoría de los pacientes (80%) tienen antecedentes personales (20%) o familiares (60%) de atopia.
  • Inmunológicos: los que padecen esta dolencia presentan una respuesta inmunitaria humoral y celular alterada, que favorece la reacción con antígenos ambientales.
  • Climáticos: suele mejorar en condiciones ambientales de humedad y empeorar en climas secos.
  • Ambientales: los principales factores asociados a la dermatitis atópica son la contaminación ambiental y la presencia de determinados microorganismos. Algunos virus, hongos y bacterias pueden complicar esta patología. En especial el Estafilococo Aureus, que está presente en el 90% de los casos.
  • Psicológicos: la dermatitis atópica se asocia de forma directa con el estrés, la ansiedad y la depresión. Además, su aparición está relacionada con las experiencias traumáticas vividas en la infancia y las dificultades para las relaciones sociales.

Manifestaciones de la dermatitis en las distintas etapas de vida

Las lesiones en la etapa de lactancia son las más comunes, seguidas por las de la etapa infantil y las de la edad adulta.

  • Etapa de lactancia: las primeras lesiones pueden aparecer en torno a los 5 meses. Por lo general se localizan en la cara, exceptuando los ojos, la boca y la nariz. Sin embargo también pueden localizarse en otras zonas como  las orejas, el cuero cabelludo, las flexuras de los brazos y las piernas y el dorso de las manos y los pies. Estas lesiones suelen presentar eritema y edema, pudiendo acompañarse de erosiones, exudación y costras.  El  prurito es el síntoma más característico.
  • Etapa infantil: El comienzo se sitúa alrededor de los dos años y la remisión entre los siete años y la pubertad. En esta etapa, las lesiones se observan mayoritariamente en las flexuras, sobre todo en los codos y las rodillas, aunque también pueden aparecer en otras zonas. En estas edades es más fácil observar eccemas con vesículas. No obstante, a consecuencia del prurito se transforman en erosiones, con exudación que dan lugar a  formación de costras.

síntomas de la dermatitis atópica

  • Edad adulta: Las lesiones típicas a partir de la pubertad son las placas de liquenificación. Estas lesiones consisten en un engrosamiento de la piel que se produce a consecuencia de un rascado continuado. Es habitual que sobre ellas aparezcan descamaciones.  Suelen localizarse en la nuca, las flexuras de las extremidades y las muñecas y el dorso de las manos y los pies. A menudo aparecen simultáneamente lesiones propias de la etapa infantil y de lactancia.

Manifestaciones atípicas

  • Pitiriasis alba: consiste en una serie de manchas de color blanquecino y de forma ovalada. A menudo se acompañan de una leve descamación. Suelen localizarse en la cara y las extremidades y no producen picor. Aunque pueden ser precedidas de lesiones eccematosas, también pueden aparecer sobre zonas de piel sana.
  • Acrovesiculosis: se manifiesta por la aparición de vesículas en los dedos de las manos y los pies. En ocasiones puede aparecer también en las palmas y las plantas. Habitualmente son lesiones que presentan prurito y evolucionan exudación y descamación. Esto favorece la aparición de fisuras y costras.
  • Dermatitis plantar juvenil: su principal causa es el uso continuado de calzado deportivo. Suele desarrollarse entre los tres años y la pubertad. En la mayoría de los casos, aparece en el tercio distal de las plantas de los pies y de los dedos. En estas zonas presentan eritema sin exudación y en ocasiones puede haber fisuras.
  • Eritrodermia: se caracteriza por un enrojecimiento generalizado de la piel, que se acompaña de prurito, edema, lesiones exudativas y descamación. Cursa con hipertermia, trastornos digestivos y adenopatías.
  • Dermatitis irritativas: algunos ejemplos representativos son la queilitis descamativa, la dermatitis irritativa peronal por la saliva, el eccema del pezón y algunas formas de dermatitis del pañal.

Tratamiento y cuidados de la piel atópica

El tratamiento y los cuidados de la piel con dermatitis atópica variarán en función de la severidad  las lesiones. Es muy importante tener presente que la barrera protectora de la piel está alterada, lo cual propicia la pérdida de agua. Por tanto, mantener unas buenas condiciones de aseo e hidratación será fundamental en todos los casos, con independencia de la gravedad de las lesiones.

  • Dermatitis leves: por lo general, bastará con mantener unas adecuadas medidas de higiene e hidratación. En los períodos de reagudización puede aplicarse vía tópica algún corticoide de baja o media potencia. Se recomienda aplicarlos entre 5 y 10 días.
  • Dermatitis moderadas: se llevarán a cabo las medidas generales de aseo mencionadas anteriormente.  Además, en los períodos de reagudización podrá utilizarse vía tópica algún corticoide de potencia baja, media o elevada en función de las características de las lesiones. En caso de ser necesaria la administración continuada de corticoides, se vigilará de forma especial al paciente, controlando la absorción y manteniendo siempre los niveles de seguridad. Cuando el prurito sea muy intenso, se emplearán antihistamínicos vía oral.
  • Dermatitis graves: en los períodos de reagudización graves será necesaria la administración de corticoides vía oral en primera instancia. La dosis disminuirá paulatinamente hasta controlar la situación con corticoides tópicos. En aquellos casos en los que los corticoides tópicos resulten insuficientes y sea necesario administrar corticoides orales al paciente de forma continuada, se estudiará  la posibilidad de emplear inmunomoduladores (sustancias que pueden aumentar o disminuir la respuesta inmune).

El tratamiento de la dermatitis atópica requiere un abordaje complejo e individualizado. Actualmente no existe ningún tratamiento que permita  curar la enfermedad de forma completa, por lo que resulta fundamental continuar investigando a fin de dar respuesta a las distintas incógnitas que quedan por resolver.

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Categorizado en: Farmacia

2 Comentarios

  1. Georgina dice:

    ¡Buenos días, Mónica!

    Gracias por tu artículo.

    Me gustaría preguntarte con qué tratamientos de otros productos de medicina natural y/o complementos se podrían tratar la mayoría de estos síntomas.

    Gracias por tu atención,

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    • Mónica Benavente Mónica Benavente dice:

      Buenos días Georgina, nos complace que el artículo le haya resultado interesante.

      Respecto a lo que nos comenta indicarle que la dermatitis atópica es una patología que requiere un enfoque multidisciplinar e individualizado. Para su tratamiento es fundamental evitar los agentes irritantes que impidan la correcta transpiración de la piel (lana, plástico, fibras sintéticas) y gestionar adecuadamente los factores estresantes emocionales.

      Como la deshidratación es una de las características principales de la dermatitis atópica, los tratamientos irán encaminados a compensar la disfunción de la barrera transepidérmica. Las cremas hidratantes pueden ser el principal tratamiento primario para la enfermedad leve y deben mantenerse en la enfermedad moderada y grave.

      Además de las cremas pueden utilizarse determinados aceites para hidratar la piel como el aceite de almendras, coco y jojoba entre otros. El aloe vera también es una buena opción por sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias e hidratantes.

      La higiene es otro pilar fundamental del tratamiento y para ello se recomienda el uso de jabones suaves de ph neutro a base de glicerina sin tintes ni perfumes. Los baños no deben ser demasiado largos y es preferible utilizar agua templada a la caliente.

      La calefacción y el aire acondicionado resecan el ambiente y pueden propiciar la aparición de un nuevo brote, por lo que utilizar un humidificador en casa puede ayudar al disminuir la sequedad ambiental.

      Muchas gracias por visitar nuestra revista online.

      Un cordial saludo.

      2+

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