cómo curar una herida rápido

Cómo curar una herida rápido: curas de heridas en casa

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Aida Rodríguez Valenzuela
Diplomada en Enfermería por la Universidad de Granada con un Master Oficial en Protección de Datos en el Ámbito Sanitario y especialista en la atención al paciente en UCI y Urgencias. Actualmente pertenezco al equipo docente del departamento Biosanitario del Instituto Europeo de Estudios Empresariales (INESEM) y colaboro en la redacción de la revista online de INESEM.

En muchas ocasiones cuando tenemos que proceder a realizar una cura de una herida no sabemos por donde empezar ni que materiales debemos de utilizar . En este post se va a tratar de dejar un pequeño protocolo sencillo sobre cómo curar una herida rápido.

Hay que distinguir entre diferentes tipos de heridas:

Simples: afectan solo a la capa de la piel, es decir, heridas superficiales no complicadas o de escasa gravedad.
Abiertas: perdida de continuidad de la piel donde hay tejidos blandos expuestos y el riesgo de infección es importante.
Quirúrgicas o suturadas.

Cómo curar una herida rápido: los primeros pasos que hay que realizar

Preparar los materiales necesarios en cada caso

  1. Suero fisiológico.
  2. Agua y jabón.
  3. Antiséptico (clorhexidina o povidona yodada). Existen en el mercado antisépticos jabonosos que realizan una doble función y es más cómodo y rápido. No utilizar alcohol o agua oxigenada ya que ralentizan en la curación de la herida, destruyen células sanguíneas y además producen escozor y dolor en la herida.
  4. Apósito, gasas y/o venda.
  5. Guantes. Se deben de utilizar con el fin de prevenir posibles contagios de carácter infeccioso, tanto de la persona que va a proceder a realizar la cura como de las secreciones del afectado. Un punto importante es que aunque se laven las manos no quiere decir que estén desinfectadas y por lo tanto se pueden trasmitir bacterias y demás patógenos que pueden conseguir infectar la herida. Los guantes deben de ponerse en el momento de actuación sobre la herida.

Lavado de manos con agua y jabón.

El lavado de manos tiene que durar almenos 30 segundos y hay que prestar particular atención por debajo de la uñas.

Encontrar una posición cómoda

Una vez que se hayan realizado los puntos anteriores, deberá de adoptar una posición cómoda y que permita el acceso a la herida. En el caso de que la cura se vaya a realizar a una segunda persona, ambos deberán de adoptar una posición ergonómica.

Diferenciar el tipo de herida

Para proceder a la cura de la herida hay que diferenciar entre si es una herida que se acaba de producir o si es una herida ya curada.

En el  caso he una herida que se acaba de producir:

  • Limpieza de la herida con agua/jabón o con suero fisiológico con el fin de arrastrar todos los cuerpos extraños que se encuentren en la herida. Ejemplo, una caída en la calle donde la herida se encuentra llena de tierra.
  • Secado de la herida: se debe de secar con pequeños toques (nunca de forma que arrastre o empeore la herida) mediante una gasa.
  • Desinfección de la herida: utilizar clorhexidina o povidona yodada. Es importante que conozcan que el tiempo de actuación de estos productos es hasta que se secan.
  • Protección de la herida. Una vez que está desinfectada, debemos de taparla o dejarla al aire. Para ello se siguen una serie de criterios ha tener en cuenta, como por ejemplo: Si sangra => taparla; si está infectada => taparla; si hay riesgo de que roce con ropa u otra cosa y se prevé que puede empeorar la herida => taparla; si la herida está abierta aunque sea superficial, se pueden poner apósitos de tiras de aproximación con el fin de aproximar los bordes de la herida y facilitar la reparación.

En el caso de que la herida ya haya sido curada y debamos de curarla en esta ocasión porque el apósito o vendaje esté manchado (sangre, supuración, suciedad…) o por protocolo, deberemos de:

  • Retirar el vendaje de la herida (en el caso de los haya).
  • Retirar el apósito y/o gasas de la herida: para facilitar la retirada se recomienda que se humedezca previamente el apósito o gasa con suero fisiológico o agua con el fin de que se pueda retirar con mayor facilidad y no arrastremos tejido sano de la herida. Para facilitar y preservar la integridad de la piel y de la herida es fundamental que en la retirada del apósito utilicemos una mano para retirar el apósito y la otra deberá de ayudar o reforzar el piel circundante de la herida.
  • Limpieza de la herida con agua/jabón o con suero fisiológico con el fin de eliminar residuos de otras curas.
  • Secado de la herida. Siempre realizar el secado con pequeños toques sin ocasionar daños sobreañadidos con una gasa.
  • Desinfección de la herida: se realizará con los productos señalados y de igual forma que en la explicación anterior. Es importante que cuando procedamos a la aplicación de los productos, se realicen sobre un par de gasas: con una gasa se desinfectará la herida en sí comenzando desde el interior hasta el exterior y la otra gasa para desinfectar la piel circundante a la herida.
  • Protección de la herida si es necesario por indicación médica o por los motivos anteriormente expuestos mediante apósitos y/o vendajes.

Cómo curar una herida rápido: saber cuando acudir a un profesional

Los casos en los cuales deberías acudir a un profesional:

  • Si no está seguro se saber realizar la cura correcta.
  • Si la herida se complica o empeora en su evolución (se infecta, aumenta la temperatura, comienza a supurar o comienza a sangrar, cambia de color el aspecto de la piel o de la herida…).
  • Si no está vacunado y la herida se ha contaminado con tierra, metales oxidados, cuerpos extraños, etc. deberá de proceder a la vacunación Antitetánica.
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