alimentos

Conoce las 10 reglas de oro para preparar correctamente los alimentos

Número de visualizaciones
02/07/2014

El verano es una de las épocas del año en la que tenemos más tiempo para dedicarnos a nuestros hobbies y disfrutar de todas aquellas cosas que en el resto de estaciones encontramos más limitadas por el frenético ritmo de vida. Un ejemplo de ello es la cocina. El buen tiempo parece volvernos más creativos y nos mueve a introducir pequeños cambios innovadores en nuestras presentaciones convirtiéndonos en todos unos aprendices de chef. Sin embargo, el calor propio de la época estival y el consumo de alimentos crudos más típicos en el verano, constituyen factores de riesgo importantes que inducen a la proliferación de microorganismos patógenos en nuestros alimentos, y que pueden echar por tierra nuestras creacciones culinarias y hacernos terminar “disfrutando” de unas largas vacaciones hospitalarias.

Por eso desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se presenta un decálogo que no está de más conocer si no queremos padecer toxiinfecciones alimentarias:

  1. Consumir alimentos que se hayan tratado o manipulado higiénicamente: algunos ejemplos de esta regla es el consumo de leche pasteurizada en lugar de cruda, lavar alimentos que se consuman crudos (lechugas)…etc.
  2. Cocinar adecuadamente los alimentos: destrucción de microorganismos por el calor. Para garantizarlo la temperatura que debe alcanzarse en el centro de producto ha de ser de 70 ºC.
  3. Consumir inmediatamente los alimentos después de ser cocinados: con esta recomendación se intenta evitar la proliferación de agentes patógenos que suele ir sucediéndose de forma progresiva conforme aumenta el tiempo en el que los alimentos cocinados permanecen a temperatura ambiente.
  4. Guadar cuidadosamente los alimentos cocinados: los alimentos cocinados que no puedan consumirse en el mismo momento. Pueden mantenerse a temperaturas de 60ºC dentro de un horno o a 7ºC en un frigorífico. Para prevenir la infección por Anisakis, es fundamental congelar previamente el pescado antes de su consumo y cocinarlo bien.
  5. Recalentar bien los alimentos cocinados: a temperaturas próximas a 70ºC antes de proceder a consumirlos.
  6. Evitar el contacto entre alimentos crudos y cocinados: pretende evitar la contaminación de un alimento cocinado por parte de uno crudo o con todos aquellos instrumentos que hayan estado en contacto con un alimento crudo. Se recomienda usar papel de cocina en lugar de bayeta para evitar la contaminación con gérmenes.
  7. Lavarse las manos a menudo: es la regla básica de la manipulación de alimentos. Las manos son uno de los lugares en los que se da de manera más activa la proliferación de infinidad de gérmenes patógenos y parásitos.
  8. Limpieza escrupulosa de la cocina: La limpieza se hace extensible a toda la cocina, que debe ser limpiada diariamente.
  9. Alimentos fuera del alcance de los animales: los animales son un foco de infección importante, ya que pueden ser portadores de agentes infecciosos y parásitos. Por ello deben mantenerse alejados del área en la que se elaboran los alimentos.
  10. Utilizar agua potable: el agua que se emplee para cocinar puede ser bien procedente de aguas envasadas en botellas de plástico o de vidrio o bien procedente de la red pública de distribución. Nunca deben emplearse las aguas procedentes de otras fuentes (pozos…etc.), si no conocemos con seguridad si el agua es apta para su consumo.

Diez sencillos consejos a tener en cuenta para gozar de unas sanas y felices vacaciones gastronómicas.

1+
Categorizado en: Dietética y Nutrición

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre MasterClass de INESEM. Una plataforma en la que profesionales enseñan en abierto

Profesionales enseñando en abierto